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Argentina

De Río de Janeiro a España, Vinícius Júnior busca adaptarse a su nueva vida

Por TARIQ PANJA

MADRID — Con dos aros de diamante centelleando en sus orejas, Vinícius José Paixão de Oliveira Júnior pasó por la puerta principal de la villa cercada que llama hogar después de un día de entrenar con el Real Madrid.

En cuestión de minutos, Vinícius y sus dos amigos más cercanos de Brasil ya habían encendido el videojuego de la FIFA en la sala para iniciar un ritual diario: la sesión maratónica habitual que sólo parece parar para las comidas.

Esta villa, ubicada en uno de los barrios más exclusivos de Madrid, tiene el aire de un paraíso adolescente. Además de su enorme televisión, hay scooters eléctricos y mesas de billar y de ping pong. Los artículos están ahí tanto para distraer como para entretener: el estatus de Vinícius como la próxima gran estrella del Real Madrid significa que rara vez se aventura a salir en público.

Nada de salir de fiesta cuando Vinícius está en casa. “No es justo que nosotros salgamos y él se tenga que quedar”, comentó Luiz Felipe Menegate, uno de sus amigos. “Sabemos que estamos aquí para que tenga éxito”.

Vinícius Júnior, de 19 años, creció pobre en Brasil (Gianfranco Tripodo para The New York Times).

Vinícius Júnior, de 19 años, creció pobre en Brasil (Gianfranco Tripodo para The New York Times).

Incluso si no fuera una de las jóvenes promesas del deporte, Vinícius probablemente pasaría sus días hablando de fútbol con Menegate y Wesley Menezes, otro amigo de la infancia; o estaría comiendo platos de frijoles negros, arroz y solomillo.

Hace apenas unos años, Vinícius, un extremo habilidoso y veloz, vivía en una habitación pequeña con más de media docena de familiares en un barrio de Río de Janeiro conocido por su crimen y pobreza. Entonces, en mayo de 2017, el Real Madrid acordó pagar 45 millones de euros (poco más de 50 millones de dólares) al club Flamengo de Río de Janeiro por el contrato del delantero adolescente. En un instante, Vinícius se convirtió en la exportación adolescente más cara en la historia del fútbol brasileño.

La cifra récord convirtió a Vinícius, en ese entonces de tan sólo 16 años, en un millonario instantáneo. Pero también arrancó el esfuerzo por hacer que su traslado de Río de Janeiro a Europa fuera lo más fluido posible. Es por ello que Menegate y Menezes viajaron con él, al igual que su tía y cerca de una docena de otros familiares. Todos conviven en la villa de dos pisos ubicada detrás de las altas rejas de La Moraleja, un enclave para los ricos de Madrid.

“En realidad, no siento la presión”, aseguró Vinícius en abril. “Sólo me concentro en disfrutar el estar en la cancha”.

Cuando tenía 6 años, Vinícius, quien demostró destellos de talento poco después de aprender a caminar, según miembros de su familia, fue inscripto en un curso de entrenamiento de fútbol en una escuela local dirigida por Carlos Eduardo Abrantes, conocido como Cacau. La escuela es una de veintenas afiliadas al Club Flamengo y eso significaba que Cacau también se benefició de las riquezas que produjo la transferencia de Vinícius al Real. “Fue una buena suma”, comentó Cacau, sin revelar la cifra exacta.

Para cuando tenía 14 años, el talento de Vinícius era evidente. Era uno de los mejores jugadores en Río de Janeiro, y pronto se volvió una estrella en las selecciones juveniles de Brasil. Fue entonces que TFM, una de las agencias de fútbol de Brasil, empezó a administrar su trayectoria.

Cuando Vinícius fue honrado como el mejor jugador y el máximo anotador del Flamengo, el equipo campeón de Brasil, en un campeonato sub-17 sudamericano a principios de 2017, su desempeño llevó a una de las batallas por transferencia más extraordinarias en la historia reciente del fútbol.

El Real Madrid y el Barcelona, acérrimos rivales dentro y fuera de la cancha de juego en España, decidieron que querían a Vinícius a casi cualquier precio.

El Barcelona comenzó con una oferta de 10 millones de euros y la opción de igualar cualquier oferta que hiciera un club rival. El Real Madrid superó esa oferta. Así continuó, primero uno y luego el otro, hasta que el precio alcanzó los 45 millones de euros. El acuerdo se cerró con discreción en 2017.

La transición a Europa no siempre ha sido sencilla. La batalla por un lugar habitual en la alineación del Real Madrid no es para los tímidos, e incluso las contrataciones más grandes y los talentos más brillantes pierden con rapidez la simpatía de los aficionados y de los medios de comunicación.

No obstante, continúan los intentos por vivir con normalidad. Su tía Vanessa cocina todas las comidas para la familia con un menú que rara vez cambia: arroz, frijoles y proteína, ingredientes básicos en las comidas familiares de todo Brasil.

“Mi papá dice: ‘Sólo concéntrate en la cancha’”, dijo Vinícius. “‘No tienes ningún problema fuera de la cancha’”.

© 2019 The New York Times
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