El Ministerio de Salud de Brasil informó este miércoles un lamentable nuevo récord: se detectaron en el país 115.228 nuevos casos de coronavirus en las últimas 24 horas, la cifra más alta desde el inicio de la pandemia. También se confirmaron 2.392 muertes a causa del virus. Con estos números, el país que gobierna Jair Bolsonaro desde que se detectó el primer caso, en marzo 2020.

El pasado sábado, Brasil se había convirtió en la segunda nación en el mundo en superar el medio millón de muertes por coronavirus, después de Estados Unidos. De acuerdo con los datos del Conass, el promedio diario de muertes en los últimos siete días se situó este miércoles en 2.003, frente a la media de 1.986 decesos diarios de hace una semana.

Los números confirman una aceleración de la curva epidemiológica en las últimas semanas y coinciden con las proyecciones de los expertos de que el país podría estar a las puertas de una tercera ola de la pandemia, agravada por la llegada del invierno.

Asimismo, según los cálculos del Imperial College de Londres, la tasa de transmisión del patógeno se elevó desde 1,07 la pasada semana hasta los 1,13 este miércoles, lo que indica que por cada 100 infectados otros 113 son contagiados y se considera como una señal de descontrol de la pandemia.

Este miércoles, además, el gobierno de Río de Janeiro anunció la detección de una nueva variante denominada P5. Según informó la Secretaría de Salud Estatal, la mutación fue localizada en el municipio de Porto Real y "hasta el momento no se puede afirmar que sea más letal o transmisible" que las otras que circulan en el resto del mundo.

Vacunas, la esperanza

Ante este contexto, Brasil confía en el avance de la vacunación para frenar la expansión de la enfermedad, pese a la escasez de materias primas para la fabricación de nuevas dosis, lo que ya ha paralizado la inmunización en algunas ciudades, entre ellas Sao Paulo, la mayor urbe de Sudamérica.

Hasta el momento, cerca del 30 por ciento de los más de 210 millones de habitantes del país ha sido inoculado con la primera dosis de la vacuna, mientras que poco más del 11 por ciento recibió la segunda y completó el proceso.