“Hace años estaba muy enamorado de una mujer, pero ella estaba en una relación con otro y solo éramos amigos. A un mes de su cumpleaños, ella me pidió un libro de autoconocimiento como regalo. Yo aproveché de buscarlo en un viaje que hice a Argentina, pero en el hostal pensé que un libro de autoayuda no la conocía tanto como yo. Un amigo catalán me dijo: “hostia, esa es la clave”. Entonces compré una libreta de 200 páginas y lápices de colores para hacer “consejos de autoayuda” dirigidos a ella. Escribí desde las 12 de la noche hasta las 4 de la mañana durante esas semanas, me di cuenta de que también podía poner cosas maravillosas de ella y hacer ilustraciones para que se diera cuenta de lo bacán que era, tal como yo la veía. En la celebración, estaba su pololo, una amiga y yo. Esperé un momento a solas y se lo entregué. Me abrazó y al borde del llanto casi nos dimos un beso, estábamos en su pieza y el pololo nos vio. Por eso tuvimos que separarnos. Pasó el tiempo nos reencontramos y hoy es mi polola. Es lindo ver cómo una pequeña idea y escuchar a alguien con atención puede hacer feliz a alguien, en este caso la persona que tú amas”.

@unahermosacriatura un proyecto de Pepa Valenzuela y María Belén Medina