La Sociedad de Periodoncia de Chile recalcó en el marco de una campaña que, contrariamente a lo que mucha gente cree, “no es normal que sangren las encías” y que en realidad este es un aviso precoz del inicio de la gingivitis.

Entre el 6 y el 12 de mayo se realizó en Chile la “Semana de la salud de la encía”, con el propósito de concientizar a la población sobre la necesidad del cuidado bucal.

“Consideramos esta campaña de vital importancia para la salud pública de nuestro país, puesto que los estudios en prevalencia de gingivitis (la primera etapa de las enfermedades periodontales) es de un 32% en niños e 2 años; 45% en niños de 4 años; 55,1% en niños de 6 años y de un 66,7% en niños de 12 años”, advierte la Sociedad de Periodoncia.

“Muchas veces los pacientes que tienen este problema dejan de cepillarse los dientes o lo hacen de manera muy suave pensando que es el cepillado el causante. Este es un error puesto que se produce un circulo vicioso en el que aumenta la inflamación producto del acumulo de placa bacteriana que no es removida por el cepillado y con esto aumenta el sangrado de las encías. Si la encía sangra se debe consultar al odontólogo, de la misma manera que cuando tenemos fiebre consultamos al médico”, señala un comunicado de la entidad.

La enfermedad periodontal se produce por distintos factores, entre los que influyen las características propias de la persona, las bacterias presentes en la boca y factores como tabaquismo o diabetes.

“El factor desencadenante es el biofilm o placa bacteriana, el cual, si no es controlado mediante una adecuada higiene bucal, puede acumularse por debajo del nivel de la encía, generando una inflamación crónica, producto de las distintas toxinas liberadas por las bacterias. Esta respuesta inflamatoria, cuando es mantenida en el tiempo, genera la destrucción de la encía y también del hueso que mantiene los dientes en la boca”, dice el organismo.

Al mismo tiempo añaden que los signos, que pueden pueden ser leves en un comienzo y pasar desapercibidos, como el enrojecimiento y sangrado de las encías, especialmente con el cepillado, en la medida que avanza la enfermedad, sin tratamiento oportuno, puede llevar a la pérdida de uno o más dientes, en conjunto con los tejidos que lo rodean, principalmente encía y hueso, lo cual dificulta enormemente la restitución de los dientes perdidos mediante implantes dentales u otros procedimientos.

Las enfermedades de las encías pueden afectar a niños, adolescentes y adultos. Y la forma más sencilla de evitarlas es con una buena higiene bucal.

“Es fundamental complementar el cepillado dental con la limpieza entre los dientes porque el cepillo no alcanza estas zonas de forma apropiada. Existen diferentes elementos de higiene interdental como por ejemplo: seda o hilo dental, cinta dental, cepillos interproximales, palillos interdentales y aplicadores de hilo dental. La indicación de estos elementos debe ser individualizada de acuerdo a las características de cada paciente” puntualizan.