logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo
star Bookmark: Tag Tag Tag Tag Tag
Colombia

El gran pacto es contra el hambre

Que en Colombia cinco millones de personas padecen hambre y el 54,2 % de los hogares sufren desnutrición crónica pareciera preocupar a muy pocos. Estas devastadoras cifras pasan inadvertidas para la mayoría de los ciudadanos, ensimismados en otros debates que la agenda mediática considera de mayor interés. La insolidaridad, o mejor la aporofobia, que es el desprecio al pobre –según la filósofa Adela Cortina–, es una epidemia que invade el planeta, mientras cerca de mil millones de seres humanos padecen hambre. El mundo reclama solidaridad, el mayor alimento de la democracia.

Los índices de desigualdad de Colombia siguen siendo de los más altos del mundo. No hay mucho de qué enorgullecerse mientras en medio de la miseria, diariamente, mueren 18 personas de desnutrición crónica, según un estudio de la Universidad Nacional. Es una bofetada que 2,2 millones de colombianos sobrevivan con un poco más de un dólar diario y en el índice de pobreza extrema ocupemos el puesto 70 entre 164 países. Una vergüenza internacional difícil de tapar, como lo destacara Juan Gossain en este diario.

Hoy es imperativo poner el combate contra el hambre como un punto central de la agenda pública. Derrotar el hambre es la más importante exigencia ética en una nación que no puede rendirse en la búsqueda de la reconciliación, la convivencia y el progreso con justicia social. Y es un deber que tiene que liderar el Estado con el apoyo efectivo del sector privado.

En Colombia se debe escuchar con seriedad la voz de los más débiles para ser tenida en cuenta. Es indispensable atenderlos con políticas públicas, serias, financiadas y sostenidas, que vayan más allá del asistencialismo fugaz con fines electorales. El hambre es una amenaza que exige respuestas estructurales inspiradas tanto en la obligación del Estado como en la responsabilidad del sector privado y la solidaridad de la sociedad civil. Empresas como Nutresa, Alquería y Telefónica ya forman parte de alianzas que rompen este círculo perverso de inequidad.

La lucha contra el hambre va de la mano de la batalla contra la corrupción. En la Guajira, por ejemplo, la vulneración masiva de los derechos a la salud, agua potable y alimentación llevó a la Corte Constitucional a declarar el estado de cosas inconstitucional. La Procuraduría General de la Nación (PGN) actúa para detener el ciclo mortal de estómagos vacíos y derechos humanos sepultados, haciendo cumplir las órdenes de la Corte. Porque el problema del hambre es en esencia un asunto de derechos.

El saqueo de los dineros públicos destinados a la alimentación escolar es un crimen indignante que debe tener las más severas sanciones legales y sociales, como lo está haciendo la PGN. No solo mata quien dispara, también quien se roba los dineros públicos destinados a superar la pobreza. El Estado debe reinventar con altos estándares de transparencia el Programa de Alimentación Escolar (PAE), el plato favorito de empresarios deshonestos y políticos inescrupulosos. Mientras ellos ganan elecciones robando raciones, se trunca el desarrollo físico y psicológico de nuestros niños.

El presidente Duque tiene la oportunidad de incluir la lucha contra el hambre como un eje capital del Plan Nacional de Desarrollo. El verdadero pacto por Colombia comienza por garantizar este sagrado derecho a la alimentación. En medio de la catástrofe social que evidencia el hambre, sobresale la capacidad de reacción de los bancos de alimentos, que le ponen la cara a la hambruna y dan ejemplo de efectividad.

Hay muchos héroes anónimos que se quitan el pan de la boca para darle de comer al prójimo. Se necesitan más héroes, voluntarios y donantes para estas batallas. Es hora de actuar unidos para ganar la guerra contra el hambre, como lo dice la campaña del Banco de Alimentos de Bogotá. #UNETEALOSHEROES.

FERNANDO CARRILLO FLÓREZ


Procurador General de la Nación

Themes
ICO