Cuba
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¿Cuánto ha costado a los padres cubanos alistar a sus hijos para volver a la escuela?

La ministra de Educación, Naima Ariatne Trujillo, afirmó ante medios oficialistas que nada impediría que se hiciera "una gran fiesta en Cuba" el 4 de septiembre, con el inicio del curso escolar. Pero, ¿cuál ha sido el precio de esta "fiesta" en los hogares de la Isla? ¿Cuánto ha costado a los padres cubanos alistar a sus hijos para asistir a las aulas?

El contexto actual en Cuba contradice el optimismo de la ministra. La inflación que vive el país ocupa titulares en la prensa independiente e incluso en la estatal. La economía de la Isla no ha logrado recuperarse de la pandemia, y los problemas con los que ya lidiábamos los cubanos empeoraron.

Ante este panorama, adquirir los insumos necesarios para garantizar la asistencia de los alumnos a las escuelas es un gran reto para madres y padres. Luego del reordenamiento monetario implementado el 1 de enero de 2021, el salario mínimo en Cuba es de 2.100 pesos, equivalente a 17 dólares, según la tasa de cambio oficial (1 dólar/120 pesos) y a unos 10 dólares en el mercado informal.

Comprar mochila, medias, zapatos, merienda y demás, para garantizar los implementos básicos a niños y adolescentes, puede generar una gran angustia en las familias.

Los uniformes que exigen las escuelas (todas estatales) son desde hace décadas una de las mayores razones de estrés antes del comienzo del curso escolar. "El uniforme de mi hija son dos sayas antiguas que yo tenía guardadas. Con las camisas sí estoy embarcada, porque son las mismas de preescolar", dijo Yamila Olazábal, madre una niña que comienza el segundo grado y un adolescente de noveno.

El caso de Luisa Jiménez es diferente. Ella dejó a sus dos niños, de cinco y ocho años, al cuidado de su madre, para emprender la travesía hacia Estados Unidos desde Uruguay en 2021. Hoy tiene cierta estabilidad económica y optó por enviarle todo lo necesario a sus pequeños desde el país donde reside. "Mi mamá intentó comprar los uniformes en la tienda que le asignaron, pero luego de hacer la cola desde la madrugada, la dependiente informó que después de las 5:00PM no atendería a más nadie", explicó la emigrante.

A la hija de Maritza Muñoz, el uniforme no le toca ahora que comenzará el cuarto grado, pues ya se lo habían dado en tercero, cuando hicieron el cambio de saya. La solución le llegó por otra vía: "Tuve la fortuna de que mi prima me dejara algunos de los uniformes de sus niños cuando se fue" del país.

"Todo está supercaro", apuntó Dianelys Torres. "Una mochila sola cuesta 3.500 pesos, imagínate con merendero. Los zapatos del curso pasado se los voy a poner para educación física y los de salir se los voy a poner para la escuela. Después le compraré un par de tenis, porque están en 6.000 y 5.000 pesos", explicó la madre, que actualmente trabaja en una MIPYME en la cual cobra mensualmente, 6.500 pesos.

Muchas de las escuelas en las que han empezado el curso los niños y adolescentes cubanos están en pésimo estado. En el caso de Torres, su hijo está estudiando en Peñas Altas, Guanabo, donde vive su mamá, porque la escuela Eduardo Fernández, del municipio Guanabacoa, donde el pequeño debería estudiar, la están reparando desde hace dos años.

La crisis económica y las enormes diferencias de ingresos han creado una gran brecha social en Cuba. "Este escenario genera una ansiedad descomunal en muchas personas que hacen hasta lo imposible por satisfacer esas necesidades impuestas por la sociedad", afirmó Roy Fernández, padre de cuatro hijos.

"Desde que recuerdo, los padres se han enfocado y preocupado por algunas cosas fundamentales para el comienzo del curso escolar: uniformes, zapatos, mochila, pomo de agua, merendero, lápiz y goma", cuenta Fernández, quien también es abuelo. "Últimamente, con la crisis del país, también surgen nuevas preocupaciones como son libretas y libros escolares", que antes garantizaba el sistema educativo de forma gratuita.

El curso escolar 2022-2023 fue un desafío para el sistema educativo cubano, debido a las limitaciones materiales y a la falta de maestros. La situación no ha cambiado para el curso 2023-2024.

Sobre la garantía de los libros y el material docente, la ministra de Educación informó en el programa Mesa Redonda que el curso se ha iniciado con una norma ajustada de libretas y que tampoco se han podido producir todos los títulos de cuadernos que hasta el momento se han estado utilizando en el sistema educativo.

De acuerdo con Andrei Armas Bravo, director general de Educación en Sancti Spíritus, en esa provincia la carencia de los textos de estudio obligó a disponer que dos alumnos tengan que compartir un libro para aprender algunas asignaturas.

"Hemos diseñado que en algunos niveles educativos va a existir un libro para dos estudiantes, con prioridad para los alumnos que viven distante, y de esa manera poder avanzar en el proceso docente-educativo", dijo el funcionario al periódico oficial local Escambray.

Sin soluciones inmediatas ni muchas esperanzas, queda por ver si los padres y madres cubanos, además de los gastos habituales, también deberán asumir la impresión del material de estudio para sus hijos.