Los jugadores del Bayern Múnich festejaron frente a las gradas vacías, luego de conquistar otro título de la Copa de Alemania.

El conjunto bávaro consolidó su dominio en el fútbol de su país el sábado, al obtener otro doblete de títulos, gracias a una victoria por 4-2 sobre el Bayer Leverkusen, en la final de copa, que por primera vez en la historia se realizó sin público.

Bayern, que había conquistado ya su octavo cetro consecutivo de la Bundesliga, revalidó también el título de copa, con goles de David Alaba, Serge Gnabry y Robert Lewandowski, quien marcó en dos ocasiones.

Fue el vigésimo título de copa para el Bayern. En dos ocasiones consecutivas, el equipo ha obtenido el doblete de cetros.

Ahora, el Bayern enfocará la mira en la reorganizada Liga de Campeones, que se llevará a cabo en agosto. Buscará un triplete de campeonatos, emulando lo conseguido en 2013 bajo las órdenes de Jupp Heynckes.

Las medidas de higiene fueron estrictas. Las calles aledañas, normalmente ruidosas, lucieron tétricamente vacías antes del puntapié inicial

Leverkusen buscaba su primer título en cualquier competición desde 1993, el último año en que conquistó la copa. Desde entonces, ha sido subcampeón de distintas competencias en nueve ocasiones, lo que ya genera burlas delos aficionados rivales.

No se permitió la entrada de público al Olympiastadion de Berlín, que tiene capacidad para 75.000 espectadores, debido a la pandemia. Sólo hubo 691 personas en el inmueble, incluido el técnico de la selección alemana Joachim Löw, quien llevaba una mascarilla negra.

Las medidas de higiene fueron estrictas. Las calles aledañas, normalmente ruidosas, lucieron tétricamente vacías antes del puntapié inicial.

El Bayern dominó el primer tiempo y pudo haber tomado una ventaja de más de dos goles al descanso.

Alaba abrió el marcador con un tiro libre ejecutado de manera magistral, al ángulo superior derecho, a los 16 minutos. Leverkusen debe agradecer al arquero Lukas Hradecky por tapar un disparo a quemarropa de Thomas Müller, poco después.

Bayern mantuvo la presión y Gnabry disparó para conseguir la segunda diana a los 24 minutos.

Leverkusen careció de ideas y evidenció inseguridad. Peter Bosz reaccionó con dos sustituciones en el intermedio, pero poco cambió.

Kevin Volland, quien ingresó como suplente, debió haber marcado por el Leverkusen a los 57 minutos, pero no hizo contacto con el balón cuando intentaba disparar, dos minutos antes de que Hradecky permitiera que un disparo de Lewandowski se le escapara.

Sven Bender, mediocampista del Leverkusen, acortó la diferencia a los 64, lo que generó una reacción del conjunto del Rin, que dilapidó otras oportunidades.

Lewandowski sepultó cualquier esperanza de remontada, al conseguir su segundo tanto a los 89 minutos.

Karl Havertz, astro del Leverkusen, convirtió un penal, en la última acción del duelo. No celebró.