Ecuador
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Paridad de género puso en jaque el debate y la crítica política en las elecciones anticipadas

Dirigentes femeninas hacen un llamado a dar mayor presencia en el debate a las figuras vicepresidenciales para evitar la victimización. Consideran que el liderazgo femenino debe mostrar “fuerza e independencia y no ser la máscara del patriarcado”.

Las sentencias del Tribunal Contencioso Electoral (TCE) sobre el respeto a la paridad de género en el binomio presidencial y la violencia política contra la mujer en campaña, han generado un cambio importante en la forma de ejercer la política en el Ecuador.

La actual campaña electoral en la que participa una mujer como candidata a la Presidencia y ocho hombres, ha exhibido un debate de ideas y proyectos casi nulo para evitar que las críticas se traduzcan en acusaciones de violencia política de género.

Durante la pasada elección seccional del 5 de febrero de 2023, el excandidato a concejal de Quito, Alejandro Rodas Coloma, fue declarado culpable de violencia política de género por parte del TCE, luego de insultar a través de las redes sociales a Jessica Jaramillo, en ese momento candidata a la Alcaldía de la capital.

Rodas denigró el aspecto físico de Jaramillo y la autoridad electoral sentó un precedente importante al sancionar por primera vez una agresión de esta índole y sentenciando al pago de una multa y dos años sin poder ejercer un cargo público.

Ante esta realidad, los candidatos han optado por campañas en las que no se observa un verdadero debate y contraposición de ideas, ni de modelos de gobierno, manteniendo una línea en la que solo muestran sus propuestas para resolver los problemas del país.

Las dirigentes y activistas Amparo Medina, Jessica Jaramillo y Pamela Troya, conversaron con LA HORA, haciendo un balance sobre la falta de debate en la campaña electoral y la necesidad de dar mayor presencia a las candidatas vicepresidenciales para equilibrar el debate político, cancelando al mismo tiempo la posibilidad de caer en la violencia política de género.

Confrontación de ideas

Jessica Jaramillo, excandidata a la Alcaldía de Quito, lamentó que solo esté en competencia una candidata a la Presidencia, indicando que es importante para el país que siga creciendo la participación de la mujer en el escenario político.

A juicio de Jaramillo la falta de participación de la mujer tendría como origen el sistema de partidos que se mantiene en Ecuador. Es un sistema antidemocrático que no prioriza los liderazgos de mujeres con trayectoria, sino que la elección la hace el dueño del partido”.

Al valorar la campaña electoral que se desarrolla, indicó que la sentencia que castigó la violencia en su contra ha servido para que “no se utilicen estereotipos” en este proceso electoral.

Advirtió que es importante el debate, “no puede existir una campaña en donde no se confronten las ideas. Debemos tener una campaña en la que se confronten las ideas, las propuestas de país, el modelo de Estado y de país, es lo que tiene que cuestionarse”.

Para Jaramillo, la candidatura presidencial de una mujer debe reivindicar los valores de la libertad y la independencia.

Quiero una mujer presidenta que tenga libertad, independencia, criterio propio. Ese es el liderazgo, una mujer líder, una Ángela Merkel, Margaret Thatcher, o Michelle Bachelet. Una mujer líder tiene fuerza, carácter e independencia”, puntualizó.

Jaramillo apuntó además que una candidata “piensa con cabeza propia y no pide permiso a nadie para liderar. Creo que esa no es una condición que tiene Luisa. Creo que ha dejado que esa sombra llamada Rafael Correa se pose sobre ella y tenga más importancia que ella”.

Respeto es clave

La activista de los Derechos Humanos, Pamela Troya, coincidió con Jaramillo en la necesidad de generar un debate político con madurez desde el respeto, pero valorando las propuestas y el modelo de gobierno que se busca instaurar en el país.

Troya consideró que la ausencia del debate político en la actual campaña. “Quizás están tratando los políticos de no entrar en ese terreno para que sus críticas no entren en un posible ámbito de violencia política”.

Para la activista, “la violencia política es cuando el ataque va hacia su persona como individuo, hacia su dignidad, en este caso como mujer, como candidata, sin tomar en cuenta su posición y sus propuestas”.

Destacó que para la ciudadanía es fundamental valorar y debatir las propuestas. Es importante el debate en la democrática, que los candidatos con respeto y en el marco de la ley, hagan estas observaciones hacia las propuestas de los otros candidatos”.

Para Troya, la elección de la candidatura de la Revolución Ciudadana, no buscaba los méritos del candidato, sino su lealtad a Rafael Correa.

“Ya habíamos analizado que la candidatura de Luisa González no representa una candidatura del mejor cuadro de la Revolución Ciudadana, la candidatura de Luisa representa el mejor cuadro obsecuente a Rafael Correa”, apuntó.

La activista recordó que luego de la traición del expresidente Lenín Moreno, “el terror más grande que tiene Rafael Correa es que lo traicionen”.

Desde su punto de vista, “la posición de Luisa González en la Asamblea Nacional es una posición absolutamente antiderechos, en contra de las mujeres. Entonces, si no estás a favor de las mujeres y de la naturaleza, ¿dónde está el progresismo?”, cuestionó. (ILS)

Acrecentar a las vicepresidenciables

Amparo Medina, activista y vocera de la Red Provida de Ecuador, considera que existe un sesgo equivocado sobre la participación de la mujer en la política. Apuntando que no puede continuar el “infantilismo”.

Medina criticó que “ellas sí pueden criticar a sus compañeros de otros partidos, pero ellos no podrían decir nada, por el privilegio de ser mujer. Somos políticas, no somos niñas que no se nos pueden decir absolutamente nada, es el infantilismo del feminismo actual”.

Ante esta situación, la dirigente propuso empoderar la presencia femenina en la campaña. “La estrategia es contrarrestar la imagen femenina que tienen estos candidatos varones frente a esta estructura feminista a la que se están enfrentando”.

A su juicio, la falta de un debate político “es totalmente absurdo. Si una mujer critica a otra mujer es parte del proceso democrático, pero si lo hace hombre significa, automáticamente, que es machista o es violencia de género”.

Amparo Medina puntualizó que “en este momento la mejor arma que tienen los políticos varones es acrecentar el liderazgo de las políticas que los acompañan como candidatas vicepresidenciales. Una mujer tiene que ser mucho más fuerte, mucho más valiente”.