Ecuador
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Personajes Olvidados: Eloy Ortega, el astrónomo


Hasta la década de los años 70 del siglo pasado, las familias ecuatorianas compraban, a inicios del año, el Almanaque Bristol, un pequeño cuadernillo que contenía, a más del calendario solar, el calendario lunar, las fases de la Luna, los días en los que se debía sembrar, los días que favorecían tal o cual trabajo o actividad, el santoral, también vaticinaba las lluvias, las sequías, y otras informaciones relevantes para iniciar el año bien informado.

Quien firmaba como editor responsable dicho folletín, era Eloy Ortega, personaje guayaquileño, el que, según los que lo conocieron, desde niño sintió atracción por la astronomía, y aunque nunca tuvo un título universitario que lo acreditara como tal, pues, no había esa carrera en ninguna universidad ecuatoriana, su pasión por el estudio del espacio y los cuerpos celestes fue tal que, gracias al Almanaque Bristol pudo vivir decentemente muchos años.

Eloy Ortega Soto nació en Guayaquil, en 1900 – y falleció en su ciudad natal en 1987. Cuando estudiaba en el colegio Vicente Rocafuerte ya sintió su vocación de astrólogo, por lo que pensaba trasladarse a Quito a trabajar en el Observatorio Astronómico de la ciudad, para profundizar su aprendizaje e investigaciones.

Pero, sin lugar a dudas, su mentor fue su padre quién tenía una pequeña librería en los portales de Aguirre y Malecón. En ella, el pequeño Eloy encontró libros de astronomía para alimentar su deslumbramiento por esa ciencia. También en esa librería debió haber leído los libros de Julio Verne por lo que su imaginación se trasladó al espacio y no regresó jamás.Con ese bagaje científico y su audacia fue capaz de publicar las Teoría del sol frío, Teoría de las manchas solares, La lluvia artificial y, Almanaque que por algunas décadas fue el auxiliar de primera mano de agricultores para realizar sus siembras.

Convirtió la azotea de su casa en observatorio. Vestía de sombrero jipijapa, terno blanco y bastón. Por su figura y por sus aciertos en predecir hasta las fechas de los fenómenos naturales en nuestro territorio, fue acusado por las gentes de loco y brujo.

Dos veces pronosticó temblores y terremotos, uno fue el ocurrido el 7 de agosto de 1928 con epicentro en el Valle de los Chillos. El tercero lo anunció en el diario El Comercio, pero los técnicos del Observatorio lo tildaron de loco.

El terremoto ocurrió y varios de los damnificados asaltaron el Observatorio, donde el subdirector, el alemán Juan Odermayer, para salvar su vida y honra, acusó a Ortega de brujo.

La primera vez que incursionó en política fue en 1970 como candidato a la alcaldía de Guayaquil, estuvo apoyado por las Fuerzas Independientes No comprometidas. En esas elecciones fue electo Francisco Huerta Montalvo y Ortega obtuvo una votación de 2.656 sufragios.

Colaboró con los diarios El Comercio, El Telégrafo y El Universo, donde orientó sobre temas de astronomía. Varias instituciones premiaron su actividad didáctica y científica.

Ortega Soto murió el 14 de marzo de 1987: sin realizar su sueño de fundar una Escuela de Astronomía, sin casa propia y pobre.