La renovación de los órganos constitucionales, como la del Tribunal Constitucional, pese a ser ansiada, porque estaba pendiente nada menos que desde noviembre de 2019, ha supuesto una fractura en su previsión de resolución de los recursos que tiene pendientes y, en concreto, los presentados contra la sentencia del 'procés', que se querían haber concluido para navidades. La composición actual del tribunal que ha celebrado este jueves su último pleno no ha podido finalmente más que pronunciarse sobre el de la expresidenta del Parlament Carme Forcadell, que se resolverá este jueves.

En los próximos plenos ya no estarán el actual presidente del Constitucional, Juan José González Rivas, la vicepresidente, Encarnación Roca, ni el magistrado Andrés Ollero (el cuarto magistrado de este tercio, Fernando Valdés, ya había abandonado el TC). Su lugar lo ocuparán Enrique Arnaldo, Concepción Espejel, Ramón Sáez Valcárcel e Inmaculada Montalbán, una vez tomen posesión, lo que se calcula para mediados de noviembre. En el primer pleno en el que participen elegirán un nuevo presidente y vicepresidente, en el que quienes tienen más papeletas son, respectivamente, Pedro González-Trevijano y Juan Antonio Xiol.

Fuentes del alto tribunal han señalado a El Periódico de Catalunya que se dará un plazo a los cuatro nuevos magistrados para ponerse al día de los asuntos pendientes, porque en las primeras reuniones no tienen por qué llevar ponencias, lo que les da más margen. De ahí que se calcule que el retraso que se producirá en la resolución de recursos no se prevea superior a las dos semanas.

Los recursos contra la sentencia del 'procés' que aún tienen pendiente de resolver son los de Dolors Bassa, Joaquim Forn y Oriol Junqueras, que por su mayor dificultad por abordar alguna característica propia respecto a los ya rechazados, como ocurría con la inviolabilidad parlamentaria de Forcadell, se dejaron para el final.