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Spain

La traición de Podemos al PSOE pone fin al Pacto de Toledo

Miembros de la comisión de seguimiento del Pacto de Toledo, el pasado junio. EFE

La llamada a las urnas anunciada el pasado viernes por Pedro Sánchez ha convertido en baza electoral todo trámite y proyecto de ley vivo hasta que el Congreso de los diputados se disuelva el próximo 5 de marzo. Del cambio no se libra ni siquiera el Pacto de Toledo, la comisión del Congreso encargada de pactar al margen de partidismos cualquier reforma sobre el sistema de pensiones. Ayer, tras dos años y medio de trabajo para un consenso y con serias posibilidades de alcanzarlo a tiempo, saltó por los aires.

El detonante fue una lista inesperada de votos particulares presentada por parte de Podemos a las recomendaciones que en los dos últimos años se habían negociado en este foro para iniciar el saneamiento financiero de la Seguridad Social -que tiene un déficit de más de 18.000 millones de euros- y plantear reformas que preparen al principal pilar del estado de bienestar para la jubilación de la generación del baby boom en la próxima década.

El adelanto electoral ya llevó desde el viernes a grupos como el PP a plantearse la conveniencia de respaldar un acuerdo. Pero la iniciativa de Podemos y la falta de tiempo material para forjar un pacto despejaron cualquier duda y el PP declaró que tratar de salvar el pacto esta legislatura ya no tiene sentido.

Todos los partidos, especialmente el PSOE, señalaron al partido liderado por Pablo Iglesias como responsable de matar con fines electorales la posibilidad de un acuerdo en el Congreso. «Vamos a tocar el cielo y nos petamos la unanimidad», indicó la responsable socialista, Mercé Perea, en alusión a Podemos y señalando que en la próxima legislatura será aún más difícil llegar a acuerdos. Mientras, el problema sigue creciendo:con 278.000 pensionistas más que a principios de legislatura, el gasto mensual en pensiones ha crecido casi 1.000 millones en sólo un año.

«El populismo ha roto el Pacto de Toledo, poco más que decir», resumió el portavoz de Ciudadanos, Sergio del Campo, que recordó que si la negativa de Podemos y PPse traslada a la mesa que organiza esta comisión parlamentaria, no hay ninguna posibilidad de salvar el trabajo realizado hasta ahora. «Con tres de cinco votos de Partido Popular y Podemos, tienen la mayoría para no convocar la comisión».

Desde Unidos Podemos señalaban ayer que no se ha roto ningún pacto, porque aún no existía. "El acuerdo no estaba listo en cuestiones fundamentales para los y las pensionistas de nuestro país. Por esta razón íbamos a presentar votos particulares", explicó la diputada Yolanda Díaz.

"No estamos de acuerdo con que el cómputo de la pensión se extienda a toda la vida laboral, porque esto supone un recorte de la pensión y afecta especialmente a las mujeres. Como tampoco podemos votar a favor de que tengamos que trabajar más allá de los 67, queremos volver a los 65 años", aclaró la diputada presente en las negociaciones.

Entre las medidas que incluía el borrador y sobre las que aún había cuestiones que discutir figuraban revalorizar las pensiones con la media anual del IPC; acabar en 2025 con los 18.000 millones de euros de déficit de la Seguridad Social transfiriendo al Estado ciertas obligaciones; ampliar el periodo de cálculo de la vida laboral; acercar la edad real de jubilación a la legal; fomentar planes privados de pensiones e incluso fijar el denominado impuesto al robot para compensar la pérdida de cotizaciones sociales a cuenta de los avances tecnológicos en el mercado de trabajo.

El PP, por su parte, se desmarcó de un posible acuerdo previo a las elecciones generales al indicar que es preferible que las recomendaciones para la sostenibilidad del sistema las realice la nueva composición de partidos que salga de los comicios. Ya antes del adelanto electoral, el partido liderado por Pablo Casado apostaba por un acuerdo de mínimos que trasladara el grueso de las recomendaciones al Congreso resultante de las próximas elecciones.

Ahora, esa posibilidad queda definitivamente rota . «Si no se ha llegado a un acuerdo es porque Pedro Sánchez ha convocado elecciones», indicó el popular Gerardo Camps. «De haber durado algo más la legislatura se hubiera podido conseguir pero así, no acabaríamos bien el trabajo», concluyó.

El PSOE cargó contra quien en los ocho meses de Gobierno de Pedro Sánchez ha pasado por ser su socio más estable, aunque ese apoyo se haya traducido en los más duros reveses parlamentarios como han sido la ley del alquiler, rechazada por Podemos, y ahora un acuerdo en el Pacto de Toledo que hubiera supuesto una nota positiva al abrupto fin de legislatura.

Así, Perea criticó a Podemos por su intención de implantar un programa electoral en lugar de un «consenso» en una materia tan relevante como la reforma de las pensiones. «Podemos ha roto el pacto y PP ha aprovechado la estela», resumió. El papel del PSOE en los próximos días en el Congreso será promover iniciativas que obliguen al resto de partidos a votar para después exponer en modo de programa electoral los resultados de estas votaciones.

Grupos como PNV culparon a la formación morada de acabar con cualquier posibilidad de acuerdo por intereses electorales. Desde el PDCat, su portavoz, Carles Campuzano, tachó de «irresponsabilidad» la estrategia de Podemos.

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