logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo
star Bookmark: Tag Tag Tag Tag Tag
Spain

Pablo Casado promete a sus barones una oposición "centrada" y anuncia que recurrirá ante el Supremo el nombramiento de Delgado

Un PP que lidere "una mayoría moderada" y no un partido "desestabilizador y bronco". Un PP que sea contundente, pero no crispado. Un PP, sen suma, que no se deje seducir por los cantos de sirena de Vox. Eso es lo que les ha prometido Pablo Casado hoy a sus barones y parlamentarios en la Junta Directiva Nacional que da el pistoletazo de salida oficial a su labor de oposición.

La idea de Casado es hacer una oposición que asedie al Gobierno tanto en los parlamentos como en los tribunales, pero siempre desde un tono "propositivo y realista". Como botón de muestra de este modelo de oposición, el presidente del PP ha anunciado una ofensiva contra el Ejecutivo, por cuatro flancos.

El primero de ellos es de rabiosa actualidad: el PP recurrirá el nombramiento de Dolores Delgado porque le parece "contrario al Estatuto Orgánico de la Fiscalía y ataca la separación de poderes". Los populares acudirán a la sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo en cuanto se haga oficial el nombramiento, según las fuentes consultadas.

Además, el PP solicitará la convocatoria del pleno del Parlament para que se elija al sustituto de Quim Torra, tras ser inhabilitado como diputado. Y que, si el presidente de dicha cámara, Roger Torrent, se niega, "se le denunciará por prevaricación". El tercer lugar, Casado ha advertido de que si la Fiscalía no hace nada de oficio frente a la desobediencia de Torra, el PP "no se quedará de brazos cruzados" y presentará una denuncia por un delito de usurpación de funciones públicas.

En cuarto lugar, el PP registrará mañana en el Congreso una propuesta de modificación urgente de la Ley Electoral para que los prófugos de la Justicia no puedan ser elegibles y evitar así que Carles Puigdemont se presente a las elecciones catalanas.

Casado, en la línea de lo que le demandan los barones, ha asegurado que no va a liderar un PP que "grite muy fuerte", pero tampoco uno "ingenuo ni incauto" porque las consecuencias "las pagarían los españoles". "Voy a defender un PP firme y en su sitio, un PP centrado en las cuestiones esenciales para España, un PP propositivo y realista", ha subrayado.

Por ello, ha reivindicado "un único Partido Popular" y ha negado la división "entre blandos y duros", entre "radicalidad y moderación", o "entre halcones y palomas". "No tenemos vocación de minoría indomable, tenemos ambición de mayoría imbatible", ha proclamado.

Para demostrar ese rearme de cara a los años de oposición, los populares han consumado dos cambios en la cúpula de Génova. El primero, y más importante, es que la ex ministra de Agricultura Isabel García Tejerina deja la vicesecretaría Sectorial (o sea, la de asuntos económicos), y será sustituida por Elvira Rodríguez. De esta forma, la ex ministra con Aznar entrará en el selecto club del Comité de Dirección Nacional del PP.

El segundo cambio es el del ex ministro de Justicia Rafael Catalá, que deja las secretarías de Justicia e Interior, de las que se encargará Enrique López, consejero de Justicia en la Comunidad de Madrid.

Además, Carlos Floriano ha sido nombrado coordinador de comisiones del Senado, y la diputada Pilar Marcos coordinará el área de Ciudadanía y Libertades de la dirección del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.

Tanto Tejerina como Catalá han tomado la palabra en la Junta Directiva Nacional, "destacando su apoyo al proyecto de Casado y su amor a España", según fuentes del PP. Ahora tendrán responsabilidades en la actividad privada. Catalá ya combina diversos cargos en empresas, mientras que Isabel García Tejerina se va de la política después de haber rechazado muchas ofertas del sector privado en los últimos años. "Casado les ha agradecido su compromiso", según las mismas fuentes.

Gabriel Elorriaga - ex secretario de Estado con Aznar- sustituirá a Tejerina, que va a dejar el acta de diputada en cuanto se le permita dar el paso al sector privado sin caer en incompatibilidades, cosa que no será "inmediata", según fuentes del PP. Elorriaga ocupa actualmente el puesto de jefe de asesoría parlamentaria de los populares.

En la tradicional comida de la cúpula territorial del PP, los principales barones van a plantear a Casado que mantenga el viaje hacia el centro que inició el año pasado, como avanzó esta mañana EL MUNDO. "Tenemos que ir buscando con moderación el centro", apunta uno de ellos, "como han hecho todos los presidentes del PP". "Y eso pasa por no estar todo el día en la calle, en la crispación ni en el 'no, no, no'", agrega.

"Si demostramos que somos una alternativa sólida de Gobierno, los votos de Vox también volverán, al menos la mitad", vaticinan las mismas fuentes, que han recibido con agrado el tono de Casado en su discurso, pero le piden un esfuerzo adicional.

Hay que recordar que la Junta Directiva Nacional es el máximo órgano de decisión del partido entre congresos, y en ella se puede pedir la palabra. Los barones no necesitan hacerlo, porque luego tendrán una comida con la cúpula de Génova, y en ella pueden intercambiar impresiones en privado con Casado.

Los presidentes regionales quieren acentuar el distanciamiento de Vox, cosa que comparte Génova. Hay que recordar que el secretario general PP, Teodoro García Egea, aseguró en una entrevista con este diario, el domingo, que su partido no se echará a las calles sino que llevara la voz de las calles al hemiciclo. De hecho, fuentes de Génova aseguran que hoy por hoy hay "alineación" casi total con los barones y que el partido irá "ensanchando" cada vez más.

"No hay que ir al centro, hay que ocuparlo", afirman en la dirección nacional del partido. Es decir, los de Casado no dejarán de lado su firmeza, pero la combinarán con "sentido de Estado". Todo ello en pos de la "refundición del electorado de centroderecha".

Este 2020 hay elecciones en Galicia, lo que condicionará el mensaje de Alberto Núñez Feijóo. Fuentes del PP gallego aseguran que el mensaje del presidente de la Xunta seguirá siendo el mismo y alertará de la emergencia de unir el voto para evitar un tripartito de izquierdas y nacionalistas. Y recalcan que han pactado con Génova el mensaje que darán hasta las elecciones, en las que temen el auge de Vox.

A su entrada a la Junta, Feijóo ha asegurado que el PP debe tener "sentido de Estado" en su labor de oposición, como contraste con Vox. "Estoy convencido de que en estos momentos en los que el extremismo se ha apoderado de la política en España" el PP necesita "firmeza y sentido de Estado". En esa línea, ha asegurado que hay que darle "100 días de gracia" al Ejecutivo de coalición

El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, siempre ha defendido que el PP debe tener "un pie en el centro", y ahora apuesta por no inclinarse demasiado a la derecha ante el empuje de Vox. Igual ocurre con Alfonso Fernández Mañueco, presidente de Castilla y León, para quien es fundamental diferenciarse de Vox y potenciar más el perfil gestor y centrista.

El presidente de Murcia, Fernando López Miras, ha pedido combinar contundencia moderación en la labor de oposición, y anunciado que pedirá una reunión a Pedro Sánchez por cada una que le conceda al president de la Generalitat. "Vamos a ser los garantes y defensores de que el Gobierno garantice el interés general y la igualdad de todos los españoles", ha añadido.

El portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto, ha resumido la labor de oposición en "una de cal y una de arena". "El PP debe combinar vehemencia y contundencia, y, en ocasiones, tratar de mejorar" las reformas que proponga el PSOE", ha agregado.

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más
Themes
ICO