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Solo un radar fijo estará afectado por la rebaja de velocidad a 90 km/h

El próximo 29 de enero es la fecha límite para acometer los cambios de velocidad en las carreteras convencionales desde los hasta ahora vigentes 100 kilómetros por hora a 90 km/h. Esto acarrerará el cambio de 148 señales en toda la provincia de Ourense, que ya se ha empezado a realizar. Esta reducción de velocidad, que tiene por objetivo reducir la siniestralidad en estas vías que no son de alta capacidad. Básicamente, se homologará así la velocidad máxima de 90 en todas las vías convencionales, algo que ya rige actualmente en las que tienen un arcén de menos de 1,5 metros.

No tiene, según indican en la Dirección General de Tráfico de Ourense, una intención recaudadora, como en algunos casos se podría llegar a pensar. Tan solo un radar fijo de los 12 que hay colocados a lo largo de la provincia, según los datos de la DGT, se verá afectado por esta reducción. Se trata del que está en el kilómetros 6,5 de la OU-540 (la vía que une Ourense con la frontera portuguesa).

Ni los dos radares fijos de la N-525 (carretera de Santiago), ni el de tramo –situado a la altura de Gustei–, ni los otros dos fijos de la N-120 (carretera de Monforte) están situados en límites de 100 km/h, por lo cual no se verán afectados por los cambios.

Primeros cambios

Los titulares de las vías tendrán que acometer los cambios, aunque de momento, el primer paso solo lo ha dado la Xunta de Galicia, que ya ha eliminado señales a 100 km/h en la OU-209 (Leiro-Bieites) y en la OU-901 (la parte ourensana de la carretera que comunica Cea con A Barrela).

En estos casos, no se ha sustituido por otra señal de 90 de momento, al considerar los ingenieros que no se hace necesario al haber poca distancia respecto a otras señales con otro tipo de limitaciones.

Ahora, la Xunta acometerá desde la próxima semana los cambios en otras ocho carreteras autonómicas: OU-504, OU-531, OU-533, OU-536, OU-538, Ou-540, OU-801 y OU-902.

Las señales afectadas son un total de 96, mientras que en las carreteras de titularidad estatal se repondrán 52. En las carreteras de titularidad de la Diputación no regirá este cambio. En el caso de las carreteras del Estado afectarán a la N-120, N-525, N-532, N-536, N-540 y N-541.

Afectados

Los cambios, surtirán efecto en alrededor de 500 kilómetros de las vías ourensanas que hasta ahora tenían los 100 km/h como velocidad máxima permitida. En ellas, coches y motos podrán circular ahora a solo 90 kilómetros por hora y los autobuses, caravanas, camiones y furgonetas. En todo caso, esta velocidad se podrá rebasar en 20 km/h para realizar adelantamientos.

Mientras la Xunta de Galicia ha cambiado ya las señales en dos de sus vías, el Ministerio de Fomento todavía no ha comenzado con los reemplazos, ya que, como señalaron fuentes de ese departamento estatal "hay plazo hasta el 29 de enero para hacerlo".

En todo caso, como apuntó a este periódico el jefe provincial de la DGT en Ourense , David Llorente, "en las carreteras que ya tengan señalización a 90 instalada antes del 29 de enero no se va a multar a nadie, ya que todavía no estará en vigor esa velocidad". 

Llorente: "No se pedirán nuevos radares"

Para David Llorente, esta rebaja a 90 km/h es "un paso más" para igualar la velocidad en las vías secundarias, ya que "no tenía sentido que hoy se diferenciase por la anchura del arcén".  De hecho, al rebajarse la velocidad se adecúa al límite que rige en la mayor parte de Europa, ya que "en los países europeos no se hacía esa diferenciación por los arcenes". Como dice Llorente, a veces había la sensación de que "no se sabe a qué velocidad hay que circular". Lo que sí quiere incidir es en algo de lo que "prácticamente no se ha hablado". Y es que en las vías en las que existan elementos que permitan separar los carriles de ambos sentidos "sí que se podrá mantener el límite 100". Algo que ocurre, por ejemplo, en algún tramo. Cree que la reducción es una buena noticia, ya que "a menor velocidad las lesiones por una colisión frontal pueden disminuir mucho". Reconoce que "sí se intensificarán los controles", pero asegura que "no se van a pedir nuevos radares en esas carreteras". 

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