Tegucigalpa. El Ministro de Turismo, Emilio Silvestri junto al Ministro de Inversiones Luis Mata, participan en la Cumbre Centro Americana de Cruceros de la Asociación de Cruceros

de la Florida y el Caribe (FCCA) que se lleva a cabo del 22 al 24 de mayo en la ciudad de San José, Costa Rica.

El evento está diseñado para fomentar una mejor comprensión del funcionamiento interno de la industria de cruceros, enfocado en uno de los mercados emergentes más rápidos de la industria de cruceros: América Central.

Durante el evento el ministro Silvestri, participará en una mesa redonda junto a sus homólogos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y República Dominicana donde destaca no solo el crecimiento que ha tenido Honduras en ese rubro en los últimos años sino también la visión y proyecciones para el resto del 2019 y 2020.

Asimismo, el Ministro Mata también participara en un foro sobre oportunidades de empleos para hondureños en la industria de cruceros.

En este foro especializado los ejecutivos de la industria de cruceros tienen la oportunidad de reunirse con las partes interesadas de Centro América y Colombia para discutir sus problemas individualmente, enseñar como optimizar el impacto de la navegación y crear relaciones comerciales valiosas.

De igual manera la cumbre instruirá a los ejecutivos de cruceros sobre Centro América: su importancia, riqueza de ofertas, beneficios entre otros.

Importantes líneas de cruceros participan en el evento dentro de ellas se puede mencionar Carnival Cruise Lines, Norwegian Cruise Lines, Royal Caribbean Cruises, MSC Cruises, TUI entre otros.

La Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe (FCCA) es una organización comercial sin fines de lucro compuesta por 21 Líneas Miembros que operan cerca de 200 embarcaciones en aguas de Florida, el Caribe y América Latina.

Honduras se ha posicionado en el gusto de las compañías de cruceros, atracando los barcos más grandes del mundo, por lo que la llegada de cruceristas a los diferentes puertos del país es muy importante para la economía y el turismo en general ya que cada persona que baja del barco gasta un promedio de 90 dólares en compra de souvenirs, transporte interno, actividades recreativas, bares y restaurantes, durante las aproximadamente siete horas que el barco permanece en el puerto.