This article was added by the user . TheWorldNews is not responsible for the content of the platform.

Mutación para ocuparse, no para preocuparse

¿Será mucho ruido y pocas nueces?

Se presenta Ómicron con mucho y rápido contagio y poco síndrome.

La doctora que lo descubrió en Sudáfrica dice que los efectos en el organismo son algo “extremadamente leve”. “No hemos hospitalizado a nadie”, afirma. Se han atendido en casa los casos africanos. Ni agravamientos ni decesos se han publicado.

En cinco días ya hay casos en los cinco continentes. Su expansión corresponde a la movilidad aérea de nuestros tiempos.

Las mutaciones de las variantes se dan más fácilmente en regiones de poca vacunación.

Se aprende que el precio de no tener una distribución homogénea y universal de las vacunas provoca la aparición de mutaciones expansivas. La tarea es ocuparse y no solo preocuparse. Que no sean solo vacunados los que más tienen sino todos los que pueden contagiar, dondequiera que estén.

Sobre la marcha iremos viendo lo que hace Ómicron con las proteínas y lo que hagan los gobiernos del mundo con las vacunas para que sean poderosas y sin exclusiones ni retardos.

LO ZURDO Y LO AMBIDEXTRO

Se sigue jugando con esa geometría trasnochada, maniquea (malos y buenos) etiquetando lo izquierdo y lo derecho aplicándolo en una disociación de lo que es complementario. Lo conservador y lo progresista es valioso con acertada aplicación. El árbol enseña lo profundo de la raíz y la altura del penacho. Enseña lo recio del tronco conservador y la movilidad de las ramas progresistas y hasta la vibración de las hojas.

Así como lo cortés no quita lo Cuauhtémoc, digo, lo valiente, así conservar valores y pricipios y tradiciones no quita la adaptación progresista en las nuevas situaciones.

No se trata de ser zurdo o derecho con exclusividad sino ambidextro como el árbol, aunando reciedumbre y flexibilidad, conservando lo esencial constitutivo y tener virtuosidad para lo manifestatativo en el dinamismo existencial.

Nunca han funcionado las etiquetaciones que buscan una realidad en conserva, metida en una clasificación glorificadora o condenatoria, anticipando torpemente el juicio final.

UNA CIUDAD HUMANIZADA

Con unidades sabias de convivencia.

Que a poca distancia se pueda encontrar la oficina, el trabajo, la tienda, la plaza, la cancha y el gimnasio, el templo y el teatro, el café y la biblioteca, la piscina y el salón de espectáculos. En colonias y barrios con fisonomía propia.

Que tome en cuenta al niño, al adolescente, al joven, al hombre y mujer en plena madurez y al que tiene capacidades diferentes. Que se sienta feliz el ciclista y el peatón y puedan circular seguras las carreolas y las sillas de ruedas.

Que tenga transportes modernos, cómodos y bien vigilados. Que carros eléctricos y trenes rápidos puedan acercar las conurbaciones y las ciudades vecinas.

Que haya zonas de paseo, de amistad, pueda irradiar una humanización ejemplar para dicha de residentes y visitantes. Ya es un sueño de fácil contagio como un río que no tardará en encontrar su estuario y desembocar en una realidad palpitante.

ADVIENTO NAVIDEÑO

Son tan vecinos el Adviento y la Navidad que acaban salpicándose -el uno y la otra- de sus peculiaridades. Así resulta el Adviento con pino y nacimiento, con posada adelantada y con regalos prematuros. Es tan atrayente la alegría navideña que le cuesta mucho al Adviento vivir su austeridad, su silencio y su conversión.

El diciembre guadalupano y navideño se vuelve una ensalada celebradora de dos idilios conjugados. Se desborda lo familiar por la ternura de la madre del Tepeyac y la humilde inocencia del hermanito mayor que nace en Belén....