Uruguay
This article was added by the user . TheWorldNews is not responsible for the content of the platform.

Ser mayor de 70 años y trabajar como cuidacoches: la historia de Graciela Rodríguez

Graciela Rodríguez defiende a "su cuadra" con un bastón. La mujer, de 72 años, estatura baja, tez negra y pelo canoso, está sentada en un muro de la calle Isabelino Bosch, en Parque Batlle, con un chaleco celeste y el carnet que la identifica como cuidacoches: una tarea que realiza desde hace 24 años, desde el 5 de mayo de 1999.

Y si alguien quiere cuidar coches en ese lugar, no lo duda y los amenaza con el bastón para que se vayan. 

Desde el muro ve casi toda la calle, pero, en la práctica, llega a cuidar solo la mitad porque la cuadra está en subida y las piernas ya no le dan o porque no vale la pena el esfuerzo de movilizarse hasta aquella esquina. "Capaz que voy con terrible sacrificio y no me dan (plata) y se me está yendo uno de acá", dice, señalando la zona de su cuadra.

Graciela es una de las 29 mujeres mayores de 70 años que trabajan como cuidacoches y de las que la Intendencia de Montevideo (IM) tiene registro. 

Inés Guimaraens

Graciela Rodríguez, presidenta de la Asociación de Cuidacoches

Su trabajo no le gusta. "¿A quién le puede gustar cuidar coches y estar viendo el desprecio de las personas? A nadie. A nadie que se quiera un poquito, por lo menos. Y yo me quiero mucho", dice.

Sin embargo, es la presidenta de la Asociación de Cuidacoches porque quiere que la actividad tenga una regularización y un sueldo antes de que ella tenga que dejar la tarea. "No para mí, yo ya está, pero para los demás cuidacoches", dice,  en momentos en los que la retribución a los cuidacoches está en discusión en la Junta Departamental de Montevideo a raíz de una propuesta del edil nacionalista Fabián Bravetti.

En la calle Isabelino Bosch, en la que está hace cinco meses, sus principales ingresos provienen de los familiares de los pacientes que van y vienen al Sanatorio Americano y dice que, como la mayoría son del interior, son más "mano abierta" que los montevideanos. En una jornada de ocho horas, Graciela puede recaudar entre $ 600 y $ 650 por día, de lunes a viernes y siempre que no llueva. Es decir, en un mes ideal la recaudación puede llegar a unos $14.300 trabajando de lunes a viernes. 

A la mujer de 72 años, y con 24 en la tarea, la enfermedad de su esposo la llevó a cuidar coches en la calle. Él se enfermó y ella, que trabajaba en una fábrica, se tuvo que dedicar a cuidarlo hasta que finalmente perdió el trabajo por no asistir. Al tiempo, un 5 de mayo de 1999 y tras la idea de un vecina, se puso a cuidar autos en el centro de Montevideo, luego de consultar en la IM.

–¿Se acuerda de cómo fue el primer día?

Horrible.

–¿Por qué?

Yo lloraba porque cada persona que se me iba y no me daba, era una vergüenza tan grande, una cosa tan fea, que había momentos que me daba ganas de irme, de tirar todo. Al otro día, que se me pasó, se fueron tres y no me dieron. Me saqué el chaleco y me senté por la plaza y después de pensar un poco ahí, me calmé y volví. Y nunca más paré.

Sin embargo, ella cree que no es del segmento más vulnerable de las personas que realizan esa tarea. Pese a ser una mujer con más de 70 años y varios problemas de salud –entre ellos EPOC (porque fumó desde que tenía 10 años hasta los 50) y una hernia de disco–, ella cobra una pensión a la vejez, de la que percibe unos $ 8.000 debido a que tiene varios descuentos de préstamos y vive sola en una casa en la que es ocupante hace 31 años.

Inés Guimaraens

Graciela Rodríguez, presidenta de la Asociación de Cuidacoches

Para ella, los que necesitan el sueldo fijo son los que "están en una pensión, en una pieza, con tres o gurises, todos durmiendo juntos, y que va a cuidar coches y no sabe si se va a llevar $500 pesos, $300 pesos o nada".

Aunque no le gusta la tarea del cuidacoches, Graciela defiende el rol que cada uno tiene en sus cuadras de trabajo. Dice que ellos son quienes, además de cuidar a los vehículos y darles indicaciones para ayudarlos a estacionar, llaman a la Policía cuando hay un conflicto callejero, son los que ven todos los movimientos de la cuadra y los que pueden ver, por ejemplo, si van a robar una casa e incluso para llevarle la basura de algunos vecinos al contenedor. "Esas son cosas pequeñas grandes cosas", dice.

Pero, reconoce que también hay de los otros. Los cuidacoches que, al mencionarlos, hace el gesto de las comillas con sus manos. Los que no tienen chaleco, "andan sucios" y rompen las reglas de la tarea que les asignó la IM.

–¿Qué piensa de lo que opinan los ediles del Frente Amplio sobre que en lugar de pagarles un sueldo hay que abordar la situación de una forma más amplia?

¿Qué otra cosa puede hacer una persona de 70 años? A ver, ¿Qué tipo de trabajo vos tenés para una persona de 70 años? Como yo. Si tuviera que hacer otra cosa, ¿Qué hago? ¿Te das cuenta?

Inés Guimaraens

Graciela Rodríguez, presidenta de la Asociación de Cuidacoches

–¿Cree que la tarea de cuidado y seguridad de alguna manera, choca con la de la Policía y el Ministerio del Interior?

No, es contraria. Ellos (la Policía) están deseando que no los molestemos. Cuando uno los llama vienen a la hora. El otro día yo tuve que llamar porque estaban afilando un corte en la calle e iban a pelear y cuando vino el patrullero hacía como media hora que ya se habían dispersado.

En 24 años como cuidacoches Graciela dice que los clientes cambiaron. Que antes le agradecían por todo con plata, que en fin de año los vecinos les daban pan dulce y sidra y que ahora, ni siquiera le dicen felices fiestas.

–¿Vos sentís que la sociedad rechaza a los cuidacoches?

Por supuesto. Porque la gente te mete en la misma bolsa que esa gente que tiene olor, que te roba el auto y que son "cuidacoches". Y les queda fácil decirlo así.