El líder de los socialistas asturianos planteó en el cónclave federal que “los reequilibrios territoriales solo serán posibles si se cuenta con las mujeres del medio rural; sin ellas nada es posible”. Barbón señaló que la lucha por el feminismo es hoy necesaria porque “las mujeres siguen sufriendo la brecha salarial y todas las violencias por ser mujeres y aunque se habla de corresponsabilidad siempre son ellas las que tienen que estar ahí”.

La exvicepresidenta del Gobierno y actualmente presidenta de la Comisión de Igualdad en el Congreso, Carmen Calvo, dejó clara su posición abolicionista con la prostitución y la maternidad subrogada: “Hay que acabar con el crimen organizado y la trata de seres humanos para la explotación sexual. No podemos dar por buena la venta del cuerpo y de los vientres de las mujeres pobres del mundo”. Y en clave interna, hizo su particular llamada a la unidad de los socialistas ante el avance de la derecha radical. “Tenemos que querernos mucho porque tenemos delante el fascismo español, nuevamente organizado”, defendió Carmen Calvo. También la ministra Pilar Llop fue rotunda: “En una sociedad democrática no cabe la prostitución, no se puede aceptar que se consuma el cuerpo de las mujeres como si fuera un producto”, dijo Llop en relación a una enmienda avalada por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

Barbón no ocultó su optimismo al hacer balance de la primera jornada del cónclave. “Va a ser el congreso de la unidad y la esperanza de avanzar. Unidad porque en el partido no hay banderías y esperanza porque tras la pandemia es lo que necesita la sociedad: los jóvenes y las mujeres para que la igualdad sea real; los mayores para que sepan que siempre estarán acompañados y con unas pensiones dignas y el colectivo LGTBI para que no sufra discriminaciones. El partido va a salir más fuerte de este congreso”, afirmó el secretario general de la FSA.