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Carmen Martínez-Bordiú consigue vender por fin su casa de ensueño en Cantabria

Llevaba mucho tiempo queriendo desprenderse de ella. Desde 2013, concretamente. Aquel febrero fue el momento de decirse adiós después de siete años juntos: Carmen Martínez-Bordiú se divorciaba del exatleta y empresario santanderino José Campos y, con la separación, decidió poner punto y final a su aventura cántabra.

Ahora, una exclusiva de Vanitatis descubre que la nietísima de Francisco Franco lo ha conseguido y que esa casa de ensueño, de la que su hasta ahora propietaria decía que lo primero que la enamoró "fue su entorno, porque es un entorno realmente privilegiado y se tiene la impresión de estar fuera del mundo", tiene nuevo dueño.

El casoplón, de 120 metros cuadrados, ubicado en San Roque de Riomiera y situado en un paraje bucólico dentro del parque natural que hay en la comarca de los Valles Pasiegos, está situado en una finca de 50.000 metros cuadrados y era idóneo para quien buscase "tranquilidad, calma y armonía", como rezaba el escrito con el que la inmobiliaria Mikeli lo ha vendido desde su página web.

Y lo ha hecho porque ha reducido drásticamente, alrededor de un 70%, el precio que pedía en un principio por tan singular, enorme y pastoril cabaña. Si hace más de un lustro pedía por ella medio millón de euros, en los últimos meses se vendía por algo menos de 200.000, unos 190.000 euros "negociables". Finalmente el montante han sido 290.000 euros.

"Prácticamente regalada", han declarado al citado medio, ya que la venta se produjo el pasado mes de diciembre y ahora mismo solo quedan los trámites burocráticos y el papeleo para la gestión y el pago de los impuestos que corresponda a la transacción.

El comprador, del que solo ha trascendido que es un músico que pertenece a una muy conocida banda de pop-rock, podrá disfrutar de inmediato de la vivienda, que consta de dos plantas, cuatro dormitorios y recién reformada, toda vez que la aristócrata vive en Portugal, país al que se trasladó cuando falleció su madre, Carmen Franco y Polo, en 2017.

"Lo que llevó a Carmen a tomar esta decisión fue el traslado de su residencia habitual, actualmente ubicada en Portugal. La distancia hace aún más difícil encontrar un momento para escaparse a su refugio en los valles cántabros", han comentado desde la inmobiliaria.

La nueva vida de Carmen Martínez-Bordiú, alejada de los medios de comunicación y pudiendo disfrutar del patrimonio que heredó del dictador en la tranquilidad lusa, también se debe a que el otro piso que tuvo junto a su marido José Campos en Santander lo consiguió vender en 2017.

Lo hizo "por un buen precio" y no era para menos, pues se trataba de un pisazo en la capital cántabra de 300 metros cuadrados. Fue el primer paso para darle carpetazo a un matrimonio del que hasta el propio empresario, en sede judicial, está rajando de lo lindo.

Campos está actualmente declarando en el juicio que está teniendo lugar contra Francisco Pernía, expresidente del Racing de Santander, club para el trabajó el exatleta cántabro la temporada 2007/2008. "Trabajaba de ocho de la mañana a doce de la noche", ha dicho ante el juez, así como que el trabajo le costó "dinero, salud y mi matrimonio, gracias a Dios".

Emparejado nuevamente con una maestra desde 2014, Campos quiere su indemnización dado que la entidad rescindió su contrato sin dar, según él mismo, muchas explicaciones. "No sé, igual se cansaron de mi exmujer", fue la opinión que dio el pasado enero ante el tribunal.