Otra propuesta es doblar los programas de integración laboral con 150.000 euros detrayéndolos de campañas institucionales, 1,1 millones de euros más para salud mental ó 1,5 millones de euros para la Fundación Sociosanitaria.

“Si queremos una Castilla-La Mancha de todos y para todos”, ha dicho Picazo, hay que apostar también por el sector de la discapacidad.