Spain

Del campo de rugby a las urgencias: el cambio de vida de Sacha Casañas un mes después de licenciarse

Cada día, al llegar a casa, Sacha Casañas se desnuda junto a la puerta, deja la ropa en un lugar aislado, inmediatamente se ducha y desinfecta el instrumental médico. Una rutina muy diferente de la habitual para un jugador profesional de rugby que debería afrontar hasta mayo los partidos decisivos de la temporada. Pero la crisis sanitaria del coronavirus ha hecho que fiche "sin esperar nada a cambio" por la Sanidad española. Con la competición detenida, este delantero argentino del VRAC Quesos Entrepinares, vigente campeón de liga, se incorporó hace unos días como voluntario al servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.

"Mi puerta de entrada a España es mi trabajo como jugador de rugby, mi nómina es como deportista", cuenta por teléfono para ilustrar que el ofrecimiento nace de su vocación. "No pretendo que se me pague por esto, sé que la situación es complicada", continúa. Si sobre el césped sus condiciones físicas (1'90 de estatura y 105 kilos), su trabajo y su juego le otorgan protagonismo en el equipo que aspiraba a revalidar el título, en el hospital su papel se basa en apoyar: "Experiencia no tenía prácticamente, pero tenía ganas de ayudar, de sacar un poco de trabajo adelante sabiendo cuáles son mis limitaciones".

En un centro sanitario donde el área dedicada a los contagiados por el coronavirus "se ha ido agrandando", el primer destino de Casañas ha sido el servicio de Urgencias de otras patologías. Allí recibe a pacientes que, según ha observado, esperan demasiado para acudir y cuyo cuadro a veces "puede corresponder también al Covid-19, por lo que no podemos bajar la guardia". Él se interesa por sus síntomas y el historial clínico para facilitar que "el médico al cargo" adopte las decisiones oportunas.

Son sus primeros pasos en la Medicina porque concluyó la carrera hace un mes, en un viaje a Argentina en el que hizo el último examen y presentó las prácticas que había realizado en el mismo hospital vallisoletano donde hoy ejerce su voluntariado. Pero su título ha quedado retenido "a falta de una firma".

El jugador argentino, que destacó pronto entre la prolífica cantera de Buenos Aires, siente que desarrolló su vocación profesional a partir del rugby. "Me metí por la traumatología", asegura. Su primer diagnóstico lo hizo sobre su rodilla derecha. Tras una rotura de los ligamentos cruzados y dos meses de encierro por la gripe porcina en los que no pudo fortalecerla adecuadamente, volvió a sentir molestias y vaticinó que se los había roto de nuevo. Así constaba en el informe que su padre le había ocultado para no darle aún la mala noticia.

Sacha Casañas, en el partido del pasado 1 de marzo contra Lexus Alcobendas Rugby
Sacha Casañas, en el partido del pasado 1 de marzo contra Lexus Alcobendas Rugby

Desde el ingreso en la Universidad, tanto en Argentina como en España, Casañas ha intentado compaginar estudios y deporte. Salvo cuando se calza las botas. "En el campo soy jugador. Muchas veces, antes de un partido, mis compañeros vienen a consultarme sobre molestias y trato de hacerles entender que estoy concentrado. Dejo que los médicos y los fisios hagan su trabajo, están más capacitados".

El pasado mes de octubre la Comisión Médica del Rugby Español elogió su rápida reacción para atender a un rival que había sufrido un fuerte golpe."Vi que era potencialmente peligroso, me salió de manera instintiva inmovilizarle las cervicales". Aunque el conmocionado pudo abandonar el campo por su propio pie, para el archivo de Sacha Casañas queda la foto en la que aparece tumbado con las manos bajo el cuello del lesionado.

A diferencia de otros profesionales extranjeros que militan en conjuntos españoles, Casañas optó por no regresar a su país cuando se anunció el encierro para hacer frente a la pandemia. Valoró la posibilidad con su mujer y decidieron quedarse, aun siendo conscientes de que puede llegar el contagio. "Uno toma todas las medidas", explica el segunda línea, "pero está en nuestras manos hasta cierto punto, tarde o temprano todos lo vamos a padecer..." . Fue entonces cuando, de acuerdo con su pareja, decidió responder a la petición de voluntarios.

A sus 26 años, el delantero no sabe todavía si la próxima temporada podrá cumplir sus planes: "Mi intención era seguir jugando y comenzar la homologación del título, que es un trámite que tarda mucho tiempo y se va a retrasar aún más. Mi idea era permanecer en España, preparar el MIR y especializarme".

Sacha Casañas trata de mantenerse en forma aunque los clubes de División de Honor ya han decidido, debido a su delicada situación económica y a la incertidumbre de los patrocinadores, no jugar más esta temporada sin esperar a que la Federación suspenda la Liga.

Donde sí coinciden unos y otros es en la movilización contra la emergencia médica. El Salvador de Valladolid y el CAU de Valencia, por ejemplo, han organizado la producción de mascarillas y el Complutense Cisneros de Madrid se ha implicado en la donación de sangre. La propia Federación ha recaudado más de 10.000 euros en donaciones para llevar café, refrescos, fruta y otros productos al personal sanitario del hospital de campaña de IFEMA. Todos quieren transmitir que el rugby continúa arrimando el hombro, esta temporada contra un rival que no viene de frente.

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

Football news:

Gianfranco Zola: azar y Willian sufrieron los entrenamientos de Sarri
Barcelona quiere convencer a Artur para que acepte un Intercambio en la Juventus por Pjanic
Marcelo: Pierdes la técnica cuando no entrenas con la pelota durante tanto tiempo
Depay se recuperó completamente de la lesión de los cruces. No juega desde diciembre
Goretzka en dos meses de cuarentena ha crecido fuera de forma, ahora se le aprietan las mangas. ¡Transformer! 🤖
El Barcelona está dispuesto a volver a ceder a Coutinho por 10 millones de euros
Gil sobre Adam traor: Es un fenómeno. Es el jugador más rápido del mundo