Aunque no ha conseguido la mayoría de los 48 diputados en el Congreso que corresponden a Catalunya, el independentismo sale claramente reforzado de las elecciones españolas de este 10 de noviembre. Por segunda vez consecutiva, ERC ha sido la formación más votada y el conjunto del independentismo suma 23 diputados (13 de los republicanos, 8 de Junts per Catalunya y 2 de la CUP), es decir, dos más que el 28 de abril; y el 42,6% de los votos, tres puntos por encima del 39,4% registrado hace poco más de medio año. Además, si Pedro Sánchez no se decanta por una gran coalición del establishment con el PP, el independentismo, sobre todo ERC, también gana capacidad de influencia en Madrid.

La resistencia de los comunes, que mantienen los siete diputados; el hundimiento de Ciudadanos -que pierde tres y se queda con dos- y el ascenso moderado del PP y de Vox, que en ambos casos pasan de uno a dos escaños, son las otras claves del 10-N en Catalunya. El PSC mantiene los 12 diputados, aunque ha perdido apoyo. La participación ha caído más de dos puntos, situándose en el 72,2%.

Vayamos por partes. El pasado 28 de abril Esquerra rompió su maleficio particular y se impuso por primera vez en unas elecciones en Catalunya desde la II República -con la única excepción de las europeas del 2014-. Un mes después, ganó también las municipales y este 10 de noviembre ha repetido victoria en las estatales, ahora con Gabriel Rufián como cabeza de lista, tras la condena -e inhabilitación- del Tribunal Supremo a Oriol Junqueras. Se puede decir, por lo tanto, que el electorado no ha penalizado la estrategia de Esquerra, alejada ya de cualquier tentación unilateralista y que prioriza ahora que el independentismo aglutine nuevos apoyos. Ahora bien, ERC tampoco ha visto premiada su estrategia, ya que el partido de Junqueras pierde dos diputados -se queda con 13-, dos puntos de apoyo y cerca de 160.000 votos. Ha sido la opción más votada en Girona, Lleida y Tarragona, mientras que en Barcelona se ha visto superada por el PSC. Es exactamente el mismo mapa provincial que el 28 de abril.

A la hora de valorar los resultados, en un clima de satisfacción aunque no de euforia, el vicepresidente del Govern y coordinador nacional de ERC, Pere Aragonès, ha subrayado que han logrado dos objetivos: "volver a derrotar al PSOE en Catalunya "y" tener más diputados en el Congreso que Ciudadanos ". Su cabeza de lista, Gabriel Rufián, ha recalcado qué si el 14 de octubre el Supremo sentenció a los dirigentes independentistas, hoy los catalanes han sentenciado "con una victoria del republicanismo". Rufián ha celebrado la entrada de la CUP y los buenos resultados de EH Bildu -que ha crecido y ha sumado un quinto diputado-, al tiempo que ha lamentado el resultado de Vox, "el puro fascismo". Y ha avisado a los de Abascal: "nos tendrá delante".

JxCat ha superado a las encuestas y ha añadido un diputado a los siete que obtuvo en primavera. La candidatura liderada por Laura Borràs ha ganado apoyos, con un discurso marcadamente independentista y con la promesa de no dar ningún tipo de apoyo a un hipotético gobierno de Pedro Sánchez, aunque sin querer cerrar nunca la puerta a dialogar para desatascar el conflicto a Catalunya. Una de las dudas era si la formación se vería penalizada por las críticas al conseller de Interior, Miquel Buch, a raíz de la actuación policial durante las protestas en las movilizaciones contra la sentencia del 1-O. Pero no ha sido así. La formación ha ganado apoyo en las cuatro provincias y en Girona se ha quedado a poco más de un punto de superar ERC. En total, ha aglutinado 25.000 votos más que hace unos meses y 1,6 puntos más de apoyo.

Finalmente en el bando independentista, la CUP debutará en el Congreso y lo hará con dos diputados, por debajo de lo que pronosticaban algunas encuestas, que le daban entre cuatro y cinco escaños. Los anticapitalistas, que han sido la sexta formación más votada en Catalunya -por delante de Vox y Cs, pero por detrás del PP- han sumado dos escaños en Barcelona, por lo que Mireia Vehí Albert Botran serán sus representantes en Madrid. Finalmente, en Girona ha perdido un escaño que durante buena parte de la noche se ha disputado con En Comú Podem, mientras que tanto en Tarragona como en Lleida ha quedado lejos de obtener un escaño.

Los comunes aguantan, fracasa Errejón

Pese a dejarse más de 70.000 votos, En Comú Podem ha podido mantener los siete diputados del 28 de abril. La formación encabezada por Jaume Asens, y aliada catalana de Unidas Podemos, ha perdido un escaño en la provincia de Barcelona, pero lo ha compensado con el que ha obtenido en Girona, donde se ha beneficiado sobre todo de la ligera caída de Esquerra. Los comuns tampoco se han visto afectados por la presentación de Más País en Barcelona. El partido de Íñigo Errejón ha fracasado estrepitosamente en las urnas, con apenas 41.000 votos en la provincia de Barcelona, menos del 1,5% de los sufragios. La apuesta por un candidato de perfil muy bajo como Juan Antonio Geraldes y por un discurso alejado del referéndum no han sido validados por el electorado.

El PSC resiste, mientras que Cs hunde

El PSC ha podido conservar los 12 diputados obtenidos en abril, si bien el partido de Miquel Iceta ha perdido casi 200.000 votos y más de dos puntos y medio de apoyo electoral. Parece evidente que el endurecimiento del discurso de Pedro Sánchez sobre Catalunya, anunciando nuevas medidas represivas durante la campaña, no ha ayudado a los socialistas catalanes, que han podido resistir seguramente gracias a haber captado parte de los 260.000 votos que ha perdido Cs en poco más de medio año. El PSC ha sido el partido más votado en la provincia de Barcelona, donde ha sumado ocho escaños, y se ha mantenido como primera fuerza en sus bastiones metropolitanos l'Hospitalet de Llobregat, Badalona, Santa Coloma de Gramenet, Badalona, Cornellà, ...- y en otras grandes ciudades, como Terrassa y Sabadell, si bien en la capital ha quedado un punto por debajo de ERC.

Las tres derechas españolas han retrocedido un poco más en Catalunya. Si el 28 de abril entre Cs, PP y Vox sumaron el 20% de los votos catalanes en el Congreso y siete diputados, ahora se han quedado en el 19,35% y seis escaños, además de aglutinar casi 100.000 papeletas menos, como consecuencia de la caída de la participación. Lo que sí ha habido es una redistribución del espacio, donde el PP ha sido la opción más votada, si bien las tres formaciones han conseguido dos diputados cada una, todos en Barcelona. Girona, Tarragona y Lleida, por tanto, son tres provincias libres del trifachito.

La gran noticia en este bloque es la caída de Cs, que ha pasado de 5 a 2 diputados y de casi 480.000 votos a poco más de 210.000 (el 5,6%). Vox ha obtenido 240.000 (6,3%) y un ex miembro de Fuerza Nueva como Juan José Aizcorbe acompañará al ya diputado Ignacio Garriga en el Congreso. El PP ha recuperado algo de terreno, que se han traducido en 80.000 votos más y un segundo escaño, si bien Cayetana Álvarez de Toledo sigue sin hacer hueco entre los catalanes: en 2016, el PP obtuvo en ella seis diputados, de por lo que el de esta noche sigue siendo uno de los peores resultados del partido en Catalunya.