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Miguel Ángel Méndez: «El deporte consigue unir lo que otras cosas rompen muy rápido»

Si Risto Mejide sentó en el sillón de Chester a todo tipo de personalidades mediáticas, Eurosport lleva al sofá de «Gente de orden» a grandes referentes del mundo del deporte y del periodismo para mantener con ellos una charla distendida, pero también muy personal, repasando sus opiniones, vivencias y anécdotas sobre temas que van más allá del propio deporte.

Presentado por Miguel Ángel Méndez, el programa deportivo nace para reivindicar que hay vida más allá del fútbol, «aunque es lo que manda en España», pero también para poner una pausa y reflexionar sobre la profesión y el momento de cambio que está experimentando. «Todo va tan rápido, que creo que hemos perdido la buena costumbre de conversar, de interactuar con el otro», explica el presentador, con una dilatada trayectoria profesional a sus espaldas. Aún así, advierte, «el público cada vez es más exigente».

Desde el pasado 7 de noviembre se han paseado por el plató de Eurosport 2 grandes personalidades como Iñaki Gabilando y Alberto Contador, la pareja más visible de un total de 14 invitados, todos ellos «con mucha experiencia y recorrido profesional, gente que sabe escuchar». La idea era encontrar entre los invitados, sentados frente a frente, «una conexión, un pequeño vínculo», y parece que lo han conseguido.

La recepción ha sido tan buena que desde el canal temático ya piensan en una segunda remesa, en la que los protagonistas sean «deportistas que a veces no son tan mediáticos o conocidos», pero que serán decisivos cuando arranquen los Juegos Olímpicos de Tokio.

P --Se suele decir que el deporte es el opio del pueblo, pero, ¿puede el deporte trascender como algo más que puro espectáculo y entretenimiento? ¿Es uno de los objetivos de este programa?

R -Claro, nosotros no hablamos de actualidad en ningún momento. Estoy convencido de que va mucho más allá. Hemos vivido momentos de exaltación, de cultura y de identidad de país, por ejemplo, cuando España ganó el Mundial de Sudáfrica, en aquella etapa gloriosa, esos años de la Eurocopa de 2008, el Mundial de 2010, Eurocopa de Ucrania... al final el deporte, y más en un país como este, consigue muchas veces unir lo que otras cosas de forma muy rápida consiguen romper. Seguramente sea lo más importante de las cosas que no son especialmente trascendentales. Vivimos en un país con cada vez mayor cultura deportiva, donde, además, debemos presumir de los deportistas que tenemos porque son nuestros principales embajadores y son muy buenos. En el programa hemos intentado hablar de eso también respecto a la parte que nos toca en la profesión. El periodismo deportivo ha sido especialmente golpeado en los últimos años y queríamos ver cómo hemos sufrido. la evolución y cómo vamos cambiando, si es que lo conseguimos.

P -El título es «Gente de orden»... ¿quién es esa gente?

R -Cuando estaba en Radio Marca usábamos mucho esa expresión en las tertulias refiriéndonos a la gente que sabe escuchar, que tiene un buen discurso, que razona los argumentos. Necesitábamos un nombre y recordé este que usábamos. ¿Quién es gente de orden dentro de esta profesión? Pues todos los que participan en este programa, gente con mucha experiencia, con un recorrido profesional, gente bastante preparada.

P -¿Qué criterio se ha utilizado para elegir a los invitados del programa?

R -El primer programa que emitimos, con Iñaki Gabilondo y Alberto Contador, sabíamos que iba a salir muy bien. Lo que he procurado en cada programa hubiera una conexión entre los invitados, un pequeño vínculo. En este programa en concreto descubrimos que Iñaki es un gran seguidor de Eurosport y del ciclismo y en el caso de Alberto sabía que sentía especial admiración por Iñaki Gabilondo. Luego hay pequeñas historias: los dos han sido números uno en su sector, los dos han hecho sacrificios para estar ahí, los dos tienen una obsesión por mejorar cada día o por la casi perfección… Y, por supuesto, determinadas cuestiones personales: Iñaki es el mayor de ocho hermanos y a Alberto le ha tocado ser el mayor en un equipo ciclista, siempre era un líder. Y luego el hermano pequeño de cada uno de ellos tiene parálisis cerebral. Son cosas que les unen y que le han venido bastante bien al programa.

P -Entre la «gente de orden» que han elegido, el dominio de los periodistas es apabullante. ¿Era la intención limitar los deportistas invitados y priorizar a los profesionales del periodismo?

R -Cada tanda de invitados responde a una temática que queríamos tocar. Con Ana Muñoz y Mónica Marchante queríamos abordar el papel de la mujer dentro del periodismo deportivo, por eso nos venían bien tanto Ana, que ha sido directora general de la agencia antidopaje, directora general del Consejo Superior de Deportes, y ahora vicepresidenta de la RFEF, y con Mónica, que lleva toda la vida en el fútbol siendo una persona muy influyente porque sus entrevistas generan siempre información y opinión.

R -A partir de ahí hemos intentado enfocarnos más en periodistas deportivos, que al final son compañeros, amigos de profesión, cada uno con su pequeña historia. Fernando Ruiz e Iván Castelló son compañeros de Eurosport, estuvieron en medios, como yo, donde el fútbol lo consumía todo y, sin embargo, ahora vivimos en un mundo al margen del fútbol, centrados en otros deportes. Luis Villarejo y Roberto Gómez son dos personas muy vinculadas al mundo de la comunicación, al mundo del fútbol, pero son antagonistas: Luis es el tipo más correcto que conozco en esta profesión y Roberto es a veces folclore puro y, sin embargo, tienen mucho que ver.

R -En el caso de Javier Matallanas y Antonio Sanz, ambos empezaron juntos a trabajar. Julio Pulido y José Luis Corrochano han trabajado durante mucho tiempo con los mejores, con José María García, con Paco González... A Elías Israel, que fue el director más joven de Marca, le reunimos con Amalio Moratalla, fue director adjunto de Marca en los tiempos de Recoletos cuando vendía 600.000 periódicos. A ambos les preguntamos por las presiones que sufren a veces los que están en lo más alto. Queríamos ver cómo se llevaba el estar aguantando la primera llamada de turno, la necesidad de vender más periódicos para mantener el nivel de la empresa…

R -Hemos ido haciendo parejas en esta línea en esta primera etapa, pero sí nos gustaría para 2020, ya que tenemos los derechos de los Juegos Olímpicos, sentar en nuestro sofá a un deportista olímpico con un personaje relevante que no tenga nada que ver con el deporte y que, sin embargo, podamos encontrar la conexión con ese deportista.

P -¿Cuál es su vínculo con ambas?

R -Llevo toda la vida en esto, me siento un privilegiado porque hago lo que llevo toda la vida queriendo hacer. A mí, de chaval, me gustaba escuchar la radio, quería ser de esos, y al final lo he conseguido. Después de estar un montón de años en la radio, en Onda Cero, en Onda Madrid, trece años en Radio Marca, surgió la oportunidad de incorporarme a Eurosport, que tenía poco que ver con todo lo anterior porque ya no era una radio sino una tele, no había fútbol sino el resto de deportes y me di cuenta de que lo que me gusta realmente es contar todas las historias que hay alrededor del deporte de la mejor manera que sea, en la radio antes y en la televisión ahora.

P --«Gente de orden» nace para poner una pausa, algo inédito en los tiempos que corren, sobre todo tras la llegada de internet y la era de la inmediatez. ¿Qué futuro le espera al periodismo deportivo?

R -De eso hablamos también. Yo siempre digo lo mismo, creo que hay sitio para todos. En Eurosport somos unos privilegiados, pero a lo mejor porque no sufrimos esa tiranía de las audiencias, nosotros somos un canal de pago que tiene que hacer un producto muy bueno porque nuestro espectador es muy exigente. Si hay algo bueno en Eurosport es que prestamos atención tanto a los resúmenes de los campeonatos del mundo de atletismo paralímpico como a la final del US Open con Nadal o Medvedev o la del Roland Garros, que seguramente han sido los dos eventos más visto tanto de este año en Eurosport como probablemente de las retransmisiones deportivas fuera del fútbol. Tengo la suerte de trabajar en un canal como este, que tiene la obligación de cuidar cada retransmisión y cada deporte como si fuera el más importante del mundo, no hay distinción.

R -¿Hacia dónde vamos? Pues yo creo que el público cada vez es más exigente, tiene la capacidad de elegir cuando quiera lo que quiera y consumirlo como quiera. Yo no estoy para dar lecciones a nadie, nosotros nos centramos en hacer lo nuestro lo mejor posible, pensando siempre en que nuestro espectador es uno muy experto en lo que está viendo.

P -Uno de los tópicos más extendidos del periodismo deportivo es que todo lo que no sea fútbol y el Real Madrid y Barcelona no es noticia. ¿Es el público el que extiende esta visión o somos los periodistas los que ofrecemos una cobertura demasiado limitada?

R -Si ves las audiencias, en este país manda el fútbol, eso es indiscutible. No hay ninguna duda de que en los informativos de televisiones generalistas si hiciera más audiencia otro deporte que el fútbol estaríamos hablando de ese deporte. Durante muchos años, yo hacía un programa de radio en Marca y era el primero que pensaba que si no contaba lo que había hecho Cristiano Ronaldo o Messi la noche anterior la persona que estaba al otro lado de la radio no arrancaba el día, necesitaba saber eso.

R -Una vez fuera te das cuenta de que, a veces, vivimos en una pequeña burbuja porque tu entorno, tus compañeros, tus amigos te preguntan siempre por lo mismo y llegas a pensar que eso es vital y que es lo más importante y luego te das cuenta de que no, de que hay vida, de que hay mucha gente a la que no le interesa el fútbol. Yo creo que es una mezcla de todo, la gente demanda fútbol, que el medio de comunicación necesita tener muchos espectadores y al final acaba ofreciendo lo que más hay. Sí creo también que, en ocasiones, saturamos un poco de contenido, que a veces estiramos tanto que no da para más, así que no estaría de más de vez en cuando fijarse en esos deportes que a mí no me gusta llamarles pequeños porque nosotros en eso somos una potencia.

R -Ahora que estamos en plena preparación de los Juegos Olímpicos, tenemos una pizarra enorme en la redacción donde tenemos puestos todos los deportes y hemos empezado a hacer listas de opciones de medalla o finalistas y nos salen entre 25 y 28 deportes donde tenemos una representación que si bien no tienen medalla sí tendrá deportistas entre el top 10 del mundo, y claro, decir eso es una barbaridad. Tenemos un grupo de deportistas que lleva muchos años destacando en varias disciplinas deportivas y un canal como el nuestro está precisamente para eso también. Nosotros no tenemos fútbol, y en cuanto audiencia, lejos de notarlo, hemos mejorado de manera exponencial respecto a los últimos años, o sea que, evidentemente, hay mucha demanda de fútbol pero hay también demanda de otros deportes si los cuentas bien.

P -Cada vez hay más mujeres que ejercen el periodismo deportivo, pero el fútbol sigue resistiéndose a darles más protagonismo. ¿Por qué cuesta tanto romper esta estructura masculina que reina, valga la redundancia, en el deporte rey?

R -En el fútbol creo que hay buenas reporteras, como Mónica Marchante, pero es verdad que todavía no se ha dado ese salto para que un programa de una radio nocturna o un medio de comunicación deportivo lo dirija una mujer, y es verdad que estamos en un déficit. Falta dar ese salto, ver a una mujer en un puesto relevante y muy mediático, presentando un bloque informativo tipo Los Manolos.

P -Sin ir más lejos, las mujers juegan un papel apenas anecdótico en espacios tan mediáticos como «El Chiringuito de Jugones». Precisamente sobre este programa se refirió Maldini hace poco, afirmando que no hacen periodismo deportivo. ¿Opina como él?

R -En la televisión hay sitio para todo, las series de comedia, las películas de drama, programas de investigación serios y responsables y otros de humor. En una parrilla de televisión, más en una comercial, creo que está legitimado lo que cada uno entienda mejor. Al fin y al cabo, va en la credibilidad de cada uno, y luego el periodista que se ponga ahí delante es quien se la juega, porque al final como eso no enganche o no tenga crédito por parte del espectador el que se está jugando el trabajo es él.

P -Hablaba de una segunda remesa del programa, ¿hay algo confirmado al respecto? Entiendo que la recepción ha sido buena.

R -Estamos bastante contentos con cómo está funcionando, esa es la verdad. Estamos más que satisfechos en cuanto a la respuestas que estamos obteniendo. Respecto al futuro… es que para Eurosport 2020 es un año tremendo, no solamente por los Juegos Olímpicos, sino por todo lo que hay esta temporada. Nosotros arrancamos en enero con el Dakar con Fernando Alonso, el Open de Australia con Rafa Nadal, y luego tenemos una primavera y un verano donde vamos enganchando el Giro, Roland Garros, el Tour de Francia, los Juegos Olímpicos, el US Open y la Vuelta a España.

R -Creo que va a ser un año tremendo porque seguramente va a ser el final de ciclo de unos cuantos deportistas españoles que son irrepetibles. Sí nos gustaría, dentro de toda la promoción especial que estamos preparando de cara a los Juegos Olímpicos de Tokio, sentar en este sofá a estos deportistas para que nos cuenten un poco cómo está siendo el camino. Es importante que nosotros podamos contar las historias de deportistas que a veces no son tan mediáticos o conocidos para que cuando llegue el 24 de julio y veamos los Juegos Olímpicos identifiquemos y conozcamos un poquito más a esa gente que seguramente nos va a tener pendiente de la tele.