Mientras los madrileños ven cómo un incidente en las obras del complejo Canalejas mantiene cerrada la línea 2 del Metro entre las estaciones de Retiro y Ópera hasta mediados de mayo, poco se sabe sobre su causa real: sólo reconocen que un fallo en la ejecución del aparcamiento subterráneo desplazó "unos milímetros" uno de los muros del túnel. Ésa es toda la explicación ofrecida.

El silencio sigue siendo la respuesta de la responsable directa del desaguisado, la constructora OHL, fundada por Juan Miguel Villar Mir, que está reparando los desperfectos causados en el túnel de metro y paga el servicio de autobuses alternativos en superficie. Ni esa empresa ni la Consejería de Transportes, Infraestructuras y Vivienda de la Comunidad de Madrid —responsable de la empresa Metro de Madrid S.A. — acceden a explicar cuál ha sido el problema técnico.

Un problema que mantiene cerrada parte de la línea roja del metro entre Retiro y Sol desde el pasado 25 de enero, y que ahora también afecta a los andenes de esa misma línea en Sol hasta mediados de mayo. Para cuando reabra la línea, a finales del mes que viene, habrán pasado más de cuatro meses de cierre por una obra privada para construir el complejo de lujo de Canalejas. Y nadie da más información a los ciudadanos.

Metro de Madrid anunció ayer el cierre de la estación de Sol entre el 24 de abril y el 14 de mayo, con lo que serán ya tres las estaciones cerradas: Banco de España, Sevilla y Sol. La decisión se tomó porque no queda más remedio: fuentes de Metro de Madrid indicaron a Público que los trabajos de reparación de la avería se estaban acercando demasiado a esa estación —en este caso, menos de 90 metros— y por seguridad se procedió al cierre de la citada parada.

Público se ha puesto en contacto repetidas veces con los responsables de comunicación de OHL. Por un lado, en un comunicado leído al teléfono por una portavoz, la empresa fundada por el marqués de Villar Mir despachó el asunto diciendo que "el cierre de la estación de Sol es necesario ya que Metro de Madrid ha pedido la prolongación de la obra de refuerzo del túnel hasta la proximidad de la misma".

Por otro lado, al tratar de obtener más información sobre la causa real que ha llevado a suspender parte de la línea 2 del metro en el mismo centro de la capital, el silencio de OHL se mantiene. Como toda respuesta, ayer una fuente oficial de la empresa decía lo siguiente, literalmente: "No tenemos nada que decir al respecto, y cuando tengamos algo que decir le llamaremos".

La Comunidad de Madrid, muda

Si OHL guarda un comprensible silencio sobre el incidente que ha provocado — teniendo en cuenta que se enfrenta no sólo a la realización de las reparaciones pertinentes por su cuenta sino a una más que probable indemnización por daños—, quizá se entienda menos el mutismo de la propia Comunidad de Madrid, responsable de la infraestructura dañada.

El presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Pedro Rollán, explicaba en una rueda de prensa este martes a mediodía que se iniciará la reclamación a OHL una vez que finalicen los trabajos, tras determinar "la repercusión económica", informa Europa Press. Rollán insistió en recordar que las incidencias son "absolutamente ajenas" al suburbano y obedecen exclusivamente "a la iniciativa privada".

Contactadas por Público, fuentes oficiales de la Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestructuras del Gobierno regional se negaron expresamente a facilitar ningún tipo de información técnica sobre el incidente causado por OHL —a pesar de que afecta directamente a un servicio como es Metro de Madrid—, alegando que ello "no es información pública".

¿Qué dice las normas de transparencia, tanto la estatal como la regional, sobre qué es "información pública"? La definición es la misma en ambos casos: "contenidos o documentos que obren en poder de alguno de los sujetos incluidos en el ámbito de aplicación de este título y que hayan sido elaborados o adquiridos en el ejercicio de sus funciones".

En este caso, la información técnica del fallo de OHL obra en poder de la Comunidad de Madrid en tanto que es necesaria para poder colaborar en su reparación, y tal y como ha confirmado a este diario tanto Metro de Madrid como la citada Consejería.

Aunque los límites expuestos en el artículo 14 de la Ley de Transparencia son muy amplios e interpretables, en este caso es evidente el interés público, dado que la consecuencia de este incidente afecta directamente a los viajeros de una línea de metro que cruza el corazón de la capital. 

Ante el silencio de las partes, Público ha cursado una serie de preguntas a través del Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid, que son las siguientes:

1 - ¿La ejecución de las obras ha seguido fielmente el proyecto visado inicial, o se han producido modificaciones durante dicha ejecución?

2 - Durante la ejecución del aparcamiento, supuesto origen del incidente, ¿se realizaron los informes geotécnicos, topográficos, de análisis del subsuelo y arqueológicos, dado que es una zona rica en restos de esta naturaleza?

3 - ¿Cuál fue la naturaleza concreta del incidente? (si hubo un 'desplazamiento' de materiales y en qué consiste exactamente, si hubo rotura de parte del túnel afectado...).

4 - ¿El incidente tuvo lugar a raíz del trabajo de una máquina —de ser así, cuáles son sus características— o debido a trabajos manuales de operarios?

De momento no se ha obtenido ninguna respuesta.