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Pablo Remón desnuda el mundo del cine en ‘El tratamiento’

Las ideas le bullen con rapidez al igual que las palabras. Pablo Remón (Madrid, 1977) quería meterse en el mundo del cine a toda costa y lo consiguió. Suyos son los guiones de las películas Todo un futuro juntos, No sé decir adiós, Casual Day o Cinco metros cuadrados. La crisis le hizo engancharse al teatro como espectador y de ahí se produjo su salto a la dramaturgia y a la dirección teatral. De todo eso, y de la vida aborda El tratamiento, una obra que sin ser autobiográfica aborda temas que Remón conoce bien, porque le han pasado a él o a conocidos suyos. Una caja de recuerdos compone la escenografía en la que se mueven Ana Alonso, Francesco Carril, Bárbara Lennie, Francisco Reyes y Emilio Tomé en el Teatro Pavón-Kamikaze de Madrid.

Pablo Remón escribe y cambia mucho el texto cuando empieza el trabajo con los actores. “Soy muy poco respetuoso con mi propio material y me gusta llevar a los intérpretes a zonas de dificultad. No paro hasta que veo todo cerrado”. Trabaja mucho con los textos, desde la primera idea hasta el libreto final, que va cambiando en los ensayos hasta el día del estreno.

Ha encontrado en el teatro la libertad artística que le faltaba en el cine. “La industria en las películas pesa mucho. Tú puedes entregar el guion en 2003 y que la película se estrene en 2011. Para mi forma de crear ese paso del tiempo me resulta insoportable porque en ocho años en la vida de una persona ocurren muchas cosas. En el teatro esa parte de gestión es totalmente diferente y me interesa más porque el texto lo controlo y puedo hacer lo que yo quiero”.

 Su primera obra la estrenó en el salón de su casa. Y la tercera, 40 años de paz, coproducida por el Festival de Otoño a Primavera cosechó una excelente respuesta del público. El tratamiento es su gran salto incorporando en el elenco a Bárbara Lennie quien por primera vez se desdoblara en tres personajes para respaldar la vida del protagonista, Martin, alter ego de Pablo Remón. "Es la primera vez que interpreto en una función varios personajes y también la primera que tengo la sensación de sentir que se construye una obra de una forma tan viva y tan directa, porque el texto que leímos la primera vez se ha transformado un montón", explica,

La obra, que se estrenó ayer en el Teatro Pavón Kamikaze de Madrid, es “una sátira sobre el mundo del cine y también una reflexión sobre cómo la vida se vuelve ficción y la ficción vida en el momento en el que ambas se retroalimentan", según su autor. No es un texto autobiográfico, añade Remón, “pero sí muy personal y con mucha mirada mía hacia muchas cosas, cosas que he soltado y volcado después de quince años de profesión”. El tratamiento, según su creador,  aborda  "cincuenta temas y ninguno porque era eso exactamente lo que buscaba; así, se trata "el paso del tiempo, la crisis de los cuarenta, cómo te encuentras y cómo no, quién eres y quién querías ser, pero como ideas desprendidas de la obra y no al contrario ni como punto de partida".