En un comunicado, la portavoz de Vox, Rosario Velasco, ha lamentado que “el equipo de Gobierno acude a la nocturnidad y alevosía a la que nos tienen ya acostumbrados, para tomar decisiones” como ya hicieron “con las famosas mascarillas compradas a una empresa dedicada a la venta de gasóleo, luego con el cierre de la sala de exposiciones y ahora con el refrescante”.

Velasco ha explicado que este martes se les convocó a una Junta de Portavoces para comunicarles “que iban a meter ya las palas para derribar el refrescante y que la decisión estaba tomada y era irrevocable”, sin haber “aportado ni un solo informe a los grupos de la oposición”.

“Ni han explicado si había otras opciones como reconstruir aprovechando la estructura, no han facilitado nada de nada y obviamente esto nos da el derecho a pensar mal, y a oponernos, precisamente por ese oscurantismo”, ha destacado la edil, que ha pedido saber el coste “que va a tener esta nueva idea de Vicente Casañ”.