En un nuevo capítulo de boicot a la campaña de inmunización contra el coronavirus, la oposición trató durante los últimos días de establecer una confusión entre la efectividad de las vacunas chinas que se aplican en Chile y en la Argentina. En realidad, se trata de dos fórmulas distintas, con diferentes porcentajes de efectividad. En la Argentina se aplica la Sinopharm, que tiene una eficacia del 79,34% con una dosis. En tanto, la Sinovac, que se aplica en Chile, su protección es del 3% con la primera dosis, y alcanza al 56,5%, tras la segunda aplicación. 

La oposición intenta instalar una confusión al aludir a las vacunas chinas en general, sin aclarar que la de baja efectividad es la Sinovac, que es inoculada en el país vecino.

Por la repercusión que tuvo esta nueva operación de la oposición contra la campaña de vacunación, el ministro de salud de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollan, explicó: "La vacuna Sinopharm no es la misma que la Sinovac. La vacuna china que se aplica en Argentina protege muchísimo más que la vacuna de la que hoy habla China", explicó a la Rock and Pop.

Las críticas a la Sinovac surgieron a partir de las declaraciones del director del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, Gao Fu, quien afirmó este sábado que los fármacos del país asiático “no tienen tasas de protección muy altas” y que se está considerando "utilizar diferentes vacunas de distintas líneas técnicas para el proceso de inmunización’'.

Este lunes, en una entrevista con el Global Times, Gao Fu aclaró que sus dichos fueron malinterpretados y que simplemente había ofrecido una visión científica para mejorar la eficacia, reflexionando sobre el ajuste de los procedimientos de vacunación y la inoculación secuencial con diferentes tipos de vacunas, que pueden resultar una opción más efectiva. Sin embargo, sus palabras fueron utilizadas para descalificar  a las vacunas chinas.

"Las tasas de protección de todas las vacunas en el mundo son a veces altas y a veces bajas. Cómo mejorar su eficacia es una cuestión que los científicos de todo el mundo deben considerar”, explicó Gao. “En este sentido, sugiero que podamos considerar ajustar el proceso de vacunación, como el número de dosis e intervalos, y adoptar la vacunación secuencial con diferentes tipos de vacunas”, agregó.

Las desmentidas de Gollan y las aclaraciones de China, sin embargo, no parecen haber llegado a oídos de la oposición, que insiste en instalar una confusión entre la efectividad de las vacunas chinas que se aplican en Chile y Argentina. 

"La economía se vuelve a resentir y el gobierno no ayuda a quienes ya sufren la segunda ola de la hiper recesión. Expliquen por qué no compraron la vacuna de Pfizer, pero sí 4 millones de la China, que inmuniza a medias. ¿A esto llaman cuidar a los argentinos?", planteó en Twitter la presidenta del Pro, Patricia Bullrich, sobre la Sinovac, sin aclarar que en Argentina las vacunas que se aplican son las de Sinopharm.

No obstante, Gollan señaló que "la mejor vacuna es aquella a la que podemos tener acceso. Las tres vacunas que se aplican acá son superiores con una primera dosis (en alusión a Sputnik V, Sinopharm y AstraZeneca)".

Hasta la fecha, Argentina pactó con el país asiático 4 millones de vacunas, todas con la fórmula de Sinopharm. Los primeros dos cargamentos, que corresponden a un primer contrato por 1 millón de dosis, arribaron a Ezeiza a fines de febrero. El segundo contrato, por 3 millones de dosis, aún no fue cumplido en su totalidad, ya que de esa cantidad solo arribaron 1 millón el 1 de abril.