La cadena de restuarantes de Kansas volvió a ser noticia. Y de nuevo, no tuvo que ver con un cambio de menú sino que volvió a registrarse una pelea en uno de sus locales, esta vez, en la localidad de San Isidro. Es que un hombre de 45 años golpeó a un mozo cuando le impidió que ingresara junto a un grupo de mariachis.

Según relataron testigos, Rafael Noguera quiso ingresar al restaurant con un grupo de personas y sentarse todos juntos en una mesa. Uno de los encargados del lugar les negó el ingreso, al indicar que por protocolo no se podía ubicar a un extenso grupo dentro del local. 

Ante la negativa, Noguera le dio un golpe en la cara al mozo: la agresión fue tal que el hombre sufrió lesiones en la mandíbula y perdió dos dientes. Los minutos posteriores a la agresión fueron registrados por clientes, quienes lo subieron a las redes sociales.

Tras la brutal agresión la gerenta del restaurante llamó al 911, y a los pocos minutos la policía bonaerense llegó hasta el lugar y detuvo al atacante. El acusado quedó a disposición de los fiscales Facundo Osores Soler y Gastón Garbus, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Martínez, del Departamento Judicial de San Isidro, quienes le imputaron el delito de "lesiones graves". 

Por su parte, el encargado fue atendido en el lugar y se encuentra fuera de peligro, añadió fuentes policiales.

Batalla campal en Vicente López

Una semana atrás una feroz pelea se desató entre un grupo de clientes y los mozos del reconocido restaurante Kansas, ubicado en el complejo Al Río, de Vicente López.

La pelea comenzó cuando una familia de la comunidad gitana que estaba comiendo en el lugar se enfureció al ver la llegada de otras personas con las cuales mantienen una disputa y empezaron las agresiones verbales entre ellos.

Al advertir esta situación, los mozos intervinieron para calmar los ánimos e invitaron a ambos grupos retirarse del restaurante. En ese momento, uno de los comensales empezó a amenazar a los trabajadores con dos cuchillos que había tomado de la mesa. Y mientras el hombre empuñaba esas armas blancas y hacía retroceder a los mozos, uno de los trabajadores apareció de atrás y lo noqueó de una trompada en la cabeza. 

Tras la pelea, el grupo se fue corriendo del restó. Finalmente, la cuenta fue pagada horas más tarde por los propios agresores cuando regresaron al restaurante a buscar sus celulares que habían quedado olvidados allí, en medio de la pelea.