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Argentina

¿La actividad física tiene efecto sobre nuestro ADN?

A los beneficios que la actividad física ofrece sobre la salud mental y del organismo de las personas, nadie los pone en tela de juicio. Lo que hasta ahora no se tenía en cuenta, es que también puede tener incidencia sobre nuestra genética. Así lo define un estudio liderado por profesionales del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), en Barcelona, quienes arribaron a la conclusión de que hacer gimnasia se relaciona con modificaciones en la estructura del ADN.

El estudio, publicado en la revista Medicine and Science in Sports and Exercise, afirma que la actividad física puede generar cambios en esas moléculas sin modificar la secuencia de letras de los genes, es decir su estructura primaria. De esta forma, en lo que impacta es en cómo se expresa la información genética. 

Para los investigadores, realizar actividad de forma moderada-vigorosa, es decir, caminar a diario en modo rápido o practicar algún deporte durante al menos 30 minutos, permite maximizar los beneficios para la salud. ¿Cómo influye esta práctica en nuestro ADN?

El ejercicio de estas características actúa sobre uno de los elementos clave en el metabolismo de los triglicéridos que, en altas concentraciones, aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares. A nivel genético, los cambios que el movimiento físico provoca en el ADN influye en cómo se leen nuestros genes y en su nivel de expresión, lo que puede entenderse como una mejora en los patrones relacionados a enfermedades crónicas.

"Sabemos que el estilo de vida tiene un impacto en cómo se expresa la información que contienen nuestros genes, y nos preguntamos si la actividad física estaría relacionada con algún cambio en uno de estos mecanismos biológicos, que es la metilación del ADN", expresó Roberto Elosua, coordinador del grupo de investigación del IMIM.  

Para mantener saludable la salud física, mental y también genética, se recomiendan 30 minutos diarios de actividad moderada-vigorosa.

Para mantener saludable la salud física, mental y también genética, se recomiendan 30 minutos diarios de actividad moderada-vigorosa.

La metilación del ADN es un cambio químico en la molécula del ácido desoxirribonucleico, que no altera la secuencia de letras pero que determina el nivel de expresión de los genes. Traducido, decide su capacidad para generar o no proteínas. 

El nivel de metilación se ha relacionado con diferentes enfermedades como el cáncer, los trastornos cardiovasculares, la diabetes y la obesidad​, entre otras.

"En los análisis hemos observado que las personas que más practican actividad física de intensidad moderado-vigorosa, presentan unos menores niveles de metilación en dos sitios del ADN", explica la investigadora Alba Fernández Sanlés, una de las autoras principales del estudio.

De hecho, este tipo de ejercicio es el que se recomienda a la población en general para mantener un buen estado de salud, y es del que se obtiene un mayor beneficio de acuerdo a infinitos estudios sobre su incidencia. 

Sanlés apunta que "uno de los genes que encontramos con cambios en sus marcas de metilación está relacionado con el metabolismo de los triglicéridos. Ya se conoce que la actividad física disminuye sus niveles, por lo que nuestros datos sugieren que la metilación de este sitio del ADN podría ser un mecanismo mediador del efecto de la actividad física sobre ellos".

Un nivel de Triglicéridos altos incrementa el riesgo cardiovascular. Hacer ejercicio ayuda a bajarlos, y minimiza su efecto sobre el ADN.

Un nivel de Triglicéridos altos incrementa el riesgo cardiovascular. Hacer ejercicio ayuda a bajarlos, y minimiza su efecto sobre el ADN.

En efecto, la investigación también sugiere que el estilo de vida es otro determinante sobre cómo actúa la metilación de esta molécula en nuestro organismo. "En estudios previos también observamos que el consumo de tabaco modifica los niveles de metilación del ADN", afirma Elosua, y resalta la importancia de promover un estilo de vida saludable que incorpore la práctica de actividad física para la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Para arribar a estas conclusiones se analizaron datos de dos poblaciones occidentales, la catalana Regicor (Registre Gironí del COR) y la estadounidense Framinghan (Framingham Offspring Study). En total, pudieron trabajar con los datos de la actividad física de 2.544 personas de entre 35 y 74 años, a partir de cuestionarios validados por la comunidad científica internacional.

La metilación del ADN, en tanto, se estudió a partir de muestras de sangre de los voluntarios, y se analizaron más de 400.000 marcas repartidas por todo el ADN en cada una de estas personas. Aquellos que realizaban alguna disciplina deportiva contaban con un mejor nivel de metilación.

¿Con cuánto ejercicio alcanza? La respuesta no es unánime, sino más  bien se adapta a las necesidades y posibilidades de cada uno, promediando al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada, o 75 minutos de actividad intensa por semana, o una combinación de ambas. Lo que sí es universal, es que por más reducido que sea el tiempo dedicado a mover el cuerpo, y por más liviana que pueda parecer la actividad, siempre es mejor que quedarse en casa. 

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