La caída de producción de duraznos podría afectar el precio de góndola. Así lo aseguraron desde el sector primario de la cadena de comercialización
La caída de producción de duraznos podría afectar el precio de góndola. Así lo aseguraron desde el sector primario de la cadena de comercialización

La caída que experimentó la producción de duraznos en Mendoza, afectado por las fuertes heladas de septiembre pasado y sumado a la falta de incentivos que ofrece el precio pagado por las fábricas al productor, podría afectar y hasta disparar el valor de este producto en las góndolas.

De acuerdo a lo expresado por sectores de la producción, el precio pagado por las fábricas que enlatan la fruta desalienta la decisión del sector primario de la cadena al momento de cargar los cajones. Los valores que recibe el productor los deja con una pérdida del 30% respecto a sus costos productivos asumidos en las fincas.

Mario Leiva, referente de la Sociedad Rural del Valle de Uco, en Mendoza, explicó a Infobae que “el precio del durazno pagado por la industria para lata es de $ 14 a $ 16, y que el mismo es abonado a noventa días, cuando lo que necesita el productor es un valor de contado o al menos a 30 días de entre $ 19 y $ 22. La diferencia plantea un valor de entre un 20 al 37% por debajo de los costos de producción. Mientras tanto en la góndola pagan un durazno entre 120 y 140 pesos el kilo”.

Además, Leiva comentó: “Aún no se conoce cuál será el precio propuesto por la industria para el caso del durazno de descarte o para pulpa, donde se requiere al menos un piso de $ 14. Hasta el momento la industria no habló de precios”.

Por otro lado, al ser consultado sobre los efectos que tendrían los créditos subsidiados anunciados por el gobierno de Mendoza, el ruralista cuyano expresó: “Está bien que la provincia ayude con subsidios a la industria para no cortar la cadena de pagos y que las plantas tengan plata para pagar la materia prima y financiar sus costos de elaboración. Sin embargo también esperamos que esto se refleje en el precio que recibe el productor por el durazno en sus fincas, sino se ayuda al industrial y se mata al productor”.

En Mendoza existen casi 900 productores de duraznos, con casi 6.000 hectáreas implantadas, de los cuales unos 300 están ubicados en el Valle del Uco, y otros 150 en la zona este y otro centenar en General Alvear y San Rafael. En empleos indirectos cerca de unas 70 mil personas, entre fábricas, cosechadores, fletes, dependen de la producción del durazno.

Al momento de entrar a planta, el valor del durazno está deprimido para el mercado hecho que desincentiva su provisión desde las fincas en Mendoza. Asimismo también tendrá su impacto la posibilidad de contar con casi 50 mil toneladas para abastecer a la industria luego que las heladas dejaran su huella sobre el sector, mermando la capacidad para llenar los cajones en las fincas de frutos de calidad. La industria siempre reclama calidad y para ello el durazno debe contar con una medida de 57 milímetros, características que alcanzaría a solo un 70% de la producción.

Según Leiva “es una barbaridad la diferencia que propone la compra de una lata de duraznos en los supermercados, que ronda los 400 gramos, y el valor de $ 16 que quiere pagar la industria como materia prima. Así cada vez hay menos productores de duraznos por la pérdida de rentabilidad y también menos fabricantes. Igual sucede en Mendoza con otras producciones como el ajo y las pequeñas bodegas viñateras”.