Argentina

La gestión escolar en tiempos de pandemia

La cultura escolar, arraigada en ese encuentro presencial que ocurre en coordenadas compartidas de tiempo y espacio a las que llamamos escuela, se vio dislocada el 16 de marzo. La comunidad educativa entera tuvo que migrar a nuevos modos de hacer escuela. Creí, entonces, que estábamos ante una oportunidad histórica para impulsar una transformación profunda de la experiencia escolar y hackear todas las dimensiones que conforman el núcleo duro de la escuela.

A cuatro meses de ese día, y después de haber transitado desde adentro de la escuela el desafío de este tiempo, hoy creo que la innovación escolar en tiempos de emergencia no es ni radical ni disruptiva como lo pensaba en el contexto pre-pandemia. Las condiciones de la transformación y la disrupción impuestas por el avance del COVID-19 pusieron en jaque las certezas más vitales de todos, educadores, familias, alumnos. Se hizo, entonces, necesario buscar puntos de anclaje más certeros, más contenedores que nos permitieran ser conscientes de nuestras decisiones y acciones para gestionar y enfrentar el desafío de educar en este contexto. En medio de tanta incertidumbre, fue necesario ir de a poco reconstruyendo el encuentro educativo, avanzando desde lo posible y construyendo lo deseable, en el camino.

Entendimos que había que transitar este momento de crisis y de emergencia transformando lo conocido, pero dándonos el tiempo para reinventarnos a nosotros mismos en el desafío enorme de construir la continuidad pedagógica. Hablamos entonces de una innovación del orden de la construcción de una nueva cultura del trabajo pedagógico, de la tarea docente, del diseño de nuevas rutinas para todos los actores de la comunidad educativa.

Hoy la innovación educativa -en los escenarios escolares institucionales de aislamiento- es una innovación focalizada, espiralada, y emergente.

Focalizada porque se fundamenta en la propia práctica y porque propone reflexionar el sentido de lo que enseñamos y las implicancias de nuestras propuestas para convocar e inspirar el aprendizaje de los alumnos. También lo es porque nos invita a revisar el entramado emocional y cognitivo necesario para que aprender sea una oportunidad de crecimiento.

Espiralada en la medida que paso a paso consolida nuevas propuestas, recalcula su norte, evalúa su sentido y avanza en sucesivos procesos de mejora y sistematización. Nos distanciamos un poco de lo que hacemos, lo volvemos a revisar y trabajamos en su mejoramiento y su enriquecimiento. Avanzamos, así, juntos, de manera espiralada en ciclos de diseño, mejoramiento, enriquecimiento, consolidación y sistematización.

Emergente porque es de ese proceso de innovación que focaliza y avanza de manera espiralada del cual emergen nuevas propuestas y diseños que tienen valor de innovación en el proceso que encaramos.

Si pensamos en que los procesos de transformación deben ser impulsados por preguntas poderosas, capaces de motorizar cambios profundos en el núcleo duro de la escuela, este contexto no sólo nos obligó a todos a cambiar nuestras prácticas, sino que también puso en jaque esas preguntas. Quizás el interrogante más pertinente hoy sea cómo transformar la experiencia escolar en el marco del paradigma de la incertidumbre.

“La incertidumbre no se elimina, se negocia con ella”, decía Edgar Morín, por lo que hoy debemos ser conscientes de cuáles son nuestras cartas para negociar. En primer lugar, están nuestras convicciones pedagógicas, aquellas que orientan nuestro trabajo, más allá del contexto de la pandemia. Cada institución debe construir esas convicciones para que tengan sentido con su propuesta. En segundo lugar, los aprendizajes de la emergencia. Para conocerlos es fundamental documentar todo lo que estamos haciendo, para hacerlos visibles y conscientes.

¿Con qué negociamos? Con un nuevo orden social que nos va a dislocar constantemente y que está marcado por la incertidumbre. Es un hecho que la experiencia escolar está transformada, el problema es que no está transformada como queremos. El hackeo actual no fue planeado, fue impuesto.

Hackear el hackeo implica darnos la posibilidad de usar nuestras cartas para poder transitar y resolver este marco de incertidumbre y, de ese modo, diseñar intervenciones creativas capaces de vehiculizar la escuela que queremos en un contexto dinámico. Desde la gestión escolar y trabajando juntos, tenemos el desafío de tomar decisiones anticipatorias que nos permitan orientar el cambio para que la escuela que queremos sea posible.

Lila Pinto es Doctora en Educación con especialidad en Nuevas Tecnologías por la Universidad de Columbia, Nueva York. Magister en Didáctica y Licenciada en Ciencias de la Educación de la Universidad de Buenos Aires. Directora Ejecutiva del Colegio Tarbut, Buenos Aires.

Football news:

Suarez made 9 of 24 passes, leading from the center of the field in the match against Bayern
Manchester United presented their away form for the 2020/21 season
Ferdinand on Barca breeding: Bad. They still rely on old-timers
Inter wants Perisic back, even if Conte remains in the team. Bayern hopes to buy the player for less than 20 million euros
Rudi Garcia on Lyon's chances against city: the quarter-Finals showed that the favourites can also be beaten
CSKA agreed a 5-year contract with Fuchs. The transfer is estimated at 7-10 million euros
Ferdinand on Messi at Barca: Will he want to stay, given the results and the team's performance? Does he have time to wait?