Argentina
This article was added by the user . TheWorldNews is not responsible for the content of the platform.

Mario Alberto Kempes y el susto más grande de su carrera en una cancha en Indonesia

El Matador, campeón del mundo en 1978, contó la increíble experiencia que vivió en el país donde este fin de semana se vivió una batalla campal que terminó con 125 hinchas muertos.

La última experiencia de Mario Alberto Kempes como jugador fue en Indonesia. En marzo de 1996, con 41 años, fue contratado por el Pelita Jaya en doble función, también como entrenador. Estuvo poco menos de un año y marcó 10 goles en 15 partidos en el campeonato de Primera División de aquel país.

En más de una oportunidad, el Matador, campeón y goleador de la Copa del Mundo 78 con Argentina, contó que en Indonesia vivió dos grandes sustos. Uno cuando participó de una gira con Rosario Central y el otro en el final de su carrera. En julio de 2002, el colega Diego Borinski, en las 100x100 preguntas que hacía en la revista El Gráfico, le preguntó si alguna vez había tenido miedo en una cancha y respondió: “Miedo no, pero una vez me asusté. Fue en Indonesia, mi equipo jugaba de visitante. Llevábamos un punto de ventaja y un partido menos. La cancha era un hervidero. Tenía una pista de atletismo y de repente la policía dejó entrar a la gente. Se jugó todo el partido con la gente al lado de la línea. A los 15 minutos ya perdíamos 3-0 y así terminó el partido. Nos tiraban piedras desde la tribuna. Allá son muy salvajes. Yo era DT y jugador, pero ése lo vi de afuera, je.”

Mario Alberto Kempes tapa en los medios de Indonesia.
Mario Alberto Kempes tapa en los medios de Indonesia.

Un tiempo después, fue mucho más amplio con sus recuerdos de su paso por Indonesia. El 14 de julio de 2011, la revista digital Soho publicó un largo testimonio en primera persona de Kempes, en el que recordó también su primera experiencia, cuando era muy joven y ya jugaba en Central, Kempes recordó: “Mi profesión me permitió recorrer el mundo, hasta los rincones más inesperados, y dos de las situaciones más extrañas las viví en Indonesia. A comienzos de los setenta, cuando estaba en Rosario Central, viajamos a Yakarta a disputar un cuadrangular. Ya en la previa nos habían advertido que no les tocáramos la cabeza a los rivales porque, según sus costumbres religiosas, era una especie de ofensa para ellos”.

Tras esta introducción, el Matador relató la situación que terminó a las piñas: “En un momento del partido, uno de mis compañeros, no sé si por olvido o por joder, se acercó a ayudar a un rival que se había caído en la disputa del balón y le tocó la cabeza a modo de disculpa. Ahí hubo un pequeño tumulto con discusión. Ellos nos querían explicar y nosotros hacíamos como que no entendíamos. Ya al final íbamos ganando, nos tenían medio arrinconados, nosotros nos sentíamos ahogados y, como de alguna manera había que terminar el partido, a otro de mis compañeros no se le ocurrió mejor idea que volver a tocarle la cabecita a un rival. Ahí sí ya no hubo manera de explicar nada y se armó una batalla campal, todos a las piñas y manotazos. Fue la gresca más importante que me tocó vivir”.

Mario Alberto Kempes en 1974, cuando todavía era jugador de Rosario Central. Foto: EFE/Voo colombia
Mario Alberto Kempes en 1974, cuando todavía era jugador de Rosario Central. Foto: EFE/Voo colombia

  Luego, recordó su paso como jugador y entrenador. “Unos veinte años después, en 1996, fui a terminar mi carrera al Pelita Jaya, también en Indonesia. Era jugador y técnico a la vez, el primer equipo que dirigí. Íbamos primeros y teníamos que visitar al segundo. La cancha de ellos estaba que explotaba. Y afuera era una locura de gente. Hicimos el calentamiento en el campo, después nos metimos en el vestuario para ponernos la ropa y, cuando volvimos a pisar la cancha para jugar, habían abierto los portones y estaba el campo lleno de gente”.

El actual comentarista de la señal deportiva ESPN concluyó así su relato: “Encima, en vez de ponerlos en la pista de atletismo, los ubicaron al lado de la línea de cal. Yo me puse un ratito en el equipo y salí, en realidad ya no tenía más ganas de jugar en esa época, me picaba más el bichito de entrenar y preparar el equipo. Para sacar el lateral les tenías que pedir permiso a los espectadores. Una cosa de locos. Desde las tribunas tiraban piedras, allá son muy salvajes.

Mis jugadores estaban tan pero tan cagados que a los 15 minutos ya perdíamos 3-0. En realidad, apenas vimos el panorama les dije: “Bueno, muchachos, ¿qué hacemos?”. Estaba claro: si perdíamos eran solo tres puntos pero al menos íbamos a poder salir de ahí. Igual, nos costó: nos tuvieron que sacar en un camión de Policía a todo el equipo”.

Mario Alberto Kempes tuvo una extensa trayectoria como jugador. Se inició en Instituto de Córdoba, luego pasó por Central, Valencia, River, nuevamente Valencia, Hércules, First Vienna 1894, SKN St. Polten y Kremser (los tres de Austria), Fernandez Vial de Chile y Pelita Jaya, club en el que también empezó su corta carrera como técnico. Luego dirigió a Mineros de Venezuela, The Strongest, Blooming e Independiente Petrolero, todos de Bolivia, el último en 2001.