La comunidad de Valencia fue postulada como candidata a convertirse en Capital Europea de la Innovación. La presentación fue hecha este jueves y el objetivo no fue logrado. Sin embargo, la innovación que sí quedó en evidencia fue el modo con que el concejal encargado de exponer la postulación lo hizo: utilizó un tapabocas para simular que hablaba en inglés.

La presentación debía hacerse en ese idioma. Era una obligación por cuestiones de protocolo. El problema fue que quien la debía hacerlo no hablaba el inglés. Entonces, en vez de permitir que un traductor lo acompañara, se utilizó la voz en off de otra persona mientras el edil hacía la mímica detrás de la protección obligatoria contra la Covid-19.

El protagonista del hecho que comprobó el axioma de que cada crisis despierta la creatividad fue Carlos Galiana, concejal por el partido valenciano Compromís. Su exposición fue transmitida por TV y su presencia allí se decidió a último momento. En rigor, el que debió ocupar ese lugar fue el alcalde de la ciudad, Joan Ribó, pero no pudo asistir porque se encontraba en una actividad institucional.

Entonces, los impulsores de Valencia como Capital de la Innovación Europea no tuvieron más remedio que convocar a Galiana y no se les ocurrió mejor idea que cubrir el bache idiomático aprovechándose del contexto de coronavirus: un doblaje de voz en vivo y en directo.

El hecho pasó inadvertido para los conductores de la ceremonia pero no para la comunidad valenciana, que dio cuenta de que el timbre de voz de Galiana no coincidía con el que siempre le habían escuchado. Lo que también llamó la atención fue la locuacidad de quien hablaba mientras el concejal hacía el esfuerzo rítmico con su mandibula cubierta por la mascarilla.

A pesar del esfuerzo y la creatividad, Valencia no fue electa como capital innovadora. De las seis que se presentaron, la ganadora fue Lovaina, de Bélgica. Pero la que ganó la fama fue la española.