Bolivia

Nuevo gobierno tiene seis tareas urgentes y un escenario adverso

El 8 de noviembre, las autoridades electas del Movimiento Al Socialismo (MAS), Luis Arce - David Choquehuanca, asumirán las primeras magistraturas del país en medio de una polarización y fracturas sociales que no se han cerrado, un sistema de salud colapsado por la pandemia de Covid-19, una economía por los suelos, el sistema educativo a media máquina y con una débil institucionalidad, que serán los principales retos en el corto plazo.

El MAS, luego de un gobierno transitorio que cometió una serie de desaciertos, recibe una administración crítica, pero no solo atribuible al mando de Jeanine Áñez, sino que  deviene de problemas estructurales desde la gestión de Evo Morales: un sistema de salud débil, un país dividido entre azules y no azules, una justicia con descrédito e instituciones débiles.

“Cómo deja el país: un país con muchísimos problemas, un país en crisis múltiple o crisis de crisis. Primero  en lo social, el país está muy dividido, el país esta crispado y el país está artificialmente confrontado, nuevamamente se han reavivado las fracturas sociales, del regionalismo, del racismo y del clasismo”, afirma el politólogo Franklin Pareja. 

Para el abogado constitucionalista Paul Antonio Coca, que coincide con la realidad descrita por Pareja, la administración que la presidenta Áñez dejará a Arce será delicada, en medio de una crisis sistémica, multidimensional.

“El nuevo Gobierno va a recibir una sociedad que, quiérase o no, esta dividida y polarizada, quiérase o no hay nuevos actores sociales, no necesariamente políticos que están con sus demandas, que están con sus peticiones, quieren ser escuchados”, sostiene.

Manuel Morales, miembro del Comité Nacional de Defensa de la Democracia, sostiene que no se sentaron las bases fundamentales para la denominada “pacificación del país”, por el contrario la brecha entre los sectores sociales se ha profundizado.

“En términos sociales, lo que el Gobierno de Áñez le deja el próximo gobierno es el incremento de la pobreza fruto de políticas económicas no muy afortunadas y fruto de la pandemia”, sostiene Morales al indicar que el coronavirus desnudó la precaria situación del sistema de salud boliviano.

Acotó que “con absoluta certeza el Gobierno de transición no ha atendido de manera adecuada la crisis sanitaria de la Covid-19, ha dado evidentemente un solo bono con varios nombres en medio de la crisis y la pandemia, pero no ha generado recursos económcios para los sectores sociales mas vulnerables”.

Educación

Otro escenario urgente es la crisis educativa. En agosto el Gobeirno transitorio decidió cerrar el año escolar debido a que no había condiciones para las clases virtuales.

Los analistas apuntan a que  una tarea urgente es reactivar los procesos educativos pensando en el año 2021, pero tomando en cuenta que la pandemia seguirá mucho tiempo y que se necesita mejorar los flujos de Internet y el acceso a la tecnología.

Correlación de fuerzas

El fracaso de la oposición al MAS en estos comicios generales le ha permitido al partido azul mostrar cierta hegemonía sobre sus adversarios, fruto de los desaciertos y desencuentros de sus oponentes.

Según los analistas, este evento electoral muestra la fragilidad de los contendientes políticos ante un frente estructurado  y predominante, aspecto que caracteriza al quehacer político boliviano.

Asimismo, confirma la crisis estructural del incipiente sistema de partidos que hay en el país, aunque en opinión de algunos expertos, Bolivia no cuenta con un sistema como tal.

“En Bolivia no hay un sistema de partidos políticos, ese es el problema, lo que debería es construirse un sistema partidario. Lo que tenemos en Boliva son clubes electorales o clubes de amigos que solamente se presentan en momentos electorales, pero no hacen los deberes de partidos políticos que primero consiste en tener un plan país, alternativo para los próximos 20 años, tiene que cultivar y generar su cantera de cuadros políticos”, asegura Franklin Pareja.

Para el politólogo, el MAS es una fuerza política que se ha ido gestando, no como partido sino como aglutinación de movimientos sociales durante 30 años y después de mucho tiempo se ha constituido en una fuerza política que ha tomado esa denominación. “No se ha hecho de la noche a la mañana, por eso tiene estructura y una fuerza nacional”, dijo.

Recordó que la fase de Morales ha sido un periodo monopartidista porque “ha concentrado prácticamente todas las decisiones en una fuerza política, ha tenido las decisiones y las correlaciones de fuerzas monolítica, con los dos tercios (en la Asamblea Legislativa), no ha necesitado negociar, dialogar y eso ha hecho que se embilezca, que se convierta en una fuerza autoritaria, autocrática”.

El constitucionalista Coca considera que hace tiempo que los partidos políticos fueron perdiendo sus estructuras frente a la consolidación de una fuerza emergente.

“En realidad estos partidos políticos ya hace tiempo han perdido estructuras, llámese ADN, MNR, UCS, entre otros, ahora sucede que esta elección iba a ser la última donde íbamos a tener a personas que hacían política en los 80, 90, como candidatos”, señala.

Añade que lo que pasa y vive Bolivia es el fenómeno del partido dominante, es aquel que se da en una determinada región, donde hay un sistema multipartidario, pero aparece un partido que por su fuerza, por su estructura, es el que concentra toda la hegemonía.

Manuel Morales, indica que lo que vive el sistema político ahora es una crisis de los sectores conservadores, lo que ha permitido la continuidad del partido azul.

“A nivel político le deja a (Luis) Arce la continuidad de una crisis, pero esta vez que tiene que ver con los actores que fueron opositores al MAS, una crisis de sectores conservadores que fueron parte de la derrota del MAS el año pasado, pero asumieron el Gobierno intentando cambiar partes sustanciales del pacto social que se había construido”, comenta.

Sobre la crisis de los partidos, dijo que el MAS no solamente tiene bases populares, también tiene bases clases medias y seguramente también clase alta que han sentido un bienestar en el tiempo que gobernó el MAS.

Ahora, si bien el MAS obtuvo una mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), que le permitirá gobernar con cierta tranquilidad, esto no significa que no requiera el apoyo de las otras fuerzas para considerar temas que deben aprobarse con dos tercios de votación.

“Desde el punto de vista político en el Legislativo va a tener que realizar acuerdos con las otras fuerzas políticas, Comunidad Ciudadana y Creemos, para tratar diversos puntos. También, desde el punto de vista político, el Gobierno va a tener que conducir todas las actuaciones para llevar adelante el proceso subnacional del 2020”, acotó Pareja.

Efecto Áñez

Según los analistas, el fracaso y la mala administración del Gobierno transitorio le permite a la administración de Arce hacer énfasis en los errores e irregularidades que hubiesen cometido estas autoridades y olvidarse de los casos de corrupción que se cometieron en los periodos gubernamentales de Morales.

“El Gobierno transitorio no es el causante de la crisis económica ni es el causante de la crisis sanitaria, porque estos son problemas estructurales, de larga data, pero en la memoria generalmente queda lo último, en la memoria del imaginario popular queda lo último, la corrupción de los respiradores, el autoritarismo de sus ministros, el oportunismo de la Presidenta, ya no se acuerdan de las Barcazas Chinas, de la masacre de Chaparina, de la violación de la Constitución”, señaló Pareja.

Según Morales, en la transición se desperdició la posibilidad de abrir una investigación imparcial y de construir institucionalidad que investigue las vulneraciones que hubo a los derechos de las personas antes de las elecciones, durante y después de que Evo Morales  escapó del país y se generó una convulsión.

Lo que se deja al próximo Gobierno,concluyen los analistas, es un país con varios retos y desafíos, pero con pocos recursos para asumirlos.

Las subancionales no replican lo nacional

Redacción Central 

Pasados los comicios generales, la nueva administración debe garantizar las elecciones subnacionales, previstas para el 2021, proceso en el que tiene mayor peso el perfil de los candidatos que los partidos políticos.

“Más que todo va a pesar el perfil de los candidatos (...) porque estamos hablando de la representación local y el municipio es la expresión más cercana de democracia del ciudadano, cuando le falta educación al ciudadano de un municipio, al que acude primero es al municipio y no al poder central”, dijo el abogado y periodista, Andrés Gómez.

Agregó que por eso los partidos van a buscar a los candidatos que tengan mayor conexión con los ciudadanos de cada región y a quienes, además de ser conocidos, proyecten una imagen de cercanía con la población local y generen confianza.

El politólogo Paul Antonio Coca resaltó que cada departamento tiene su propia particularidad y sus propios líderes, a diferencia de lo que se presenta en una elección nacional.

Las regiones “tienen sus propios caudillos, su propia hermenéutica y eso está demostrado desde hace tiempo atrás, (por eso) por ejemplo, cuando el MAS ganaba en 2009 o en 2014 de manera amplia (en elecciones nacionales), en el escenario subnacional no repetía esos mismos resultados”, señaló.

El politólogo Gonzalo Rojas afirmó que el resultado de las subnacionales “va a depender de cómo se postulen los partidos, porque en el ámbito regional hay presencias algo más fuertes que en el nivel nacional”.

En la votación se impone el temor

Los resultados del proceso electoral del 18 de octubre pusieron en evidencia el temor de la gente ante posibles problemas de gobernabilidad, convulsión social, además de la incertidumbre en lo económico, refieren analistas políticos

Señalan que una parte significativa de la votación obtenida por el MAS, particularmente de clase media, fue una respuesta a este temor y por ello se orientó por la continuidad del partido azul, más aún si una posible ingobernabilidad estaba ligada a movilizaciones colectivas anunciadas por el MAS.

De acuerdo con la distribución de los votos en el país, se reitera la expresión de la división geopolítica del país entre un occidente abrumadoramente masista y un oriente no masista. Sin embargo, no deja de sorprender como el MAS en el oriente, con una votación en enclaves masistas, logró algo más del 30% en Santa Cruz, lo que significa la expansión del partido azul a esta región, frente a la fidelidad demostrada con el representante cruceño y exlíder cívico Luis Fernando Camacho, quien obtuvo una mayoría considerable.

Football news:

Cherevchenko is the best RPL coach in November. He was ahead of Semak and Tedesco
Ronaldo on 750 career goals: Thanks to loyal opponents. You made me work harder every day
Neymar on reuniting with Messi: next year we have to do it
Scott Micromini: I hope Manchester United will win Leipzig and away
Lampard on whether Giroud will start in the Premier League: we'll See. Forward scored 4 goals for Sevilla
Lucescu after 0:3 with Juve: Dynamo is learning, getting experience and should go to the eurovesna
You can't be half-pregnant and half-make the playoffs. Tuchel on PSG's chances in the Champions League