Colombia

Campesinos en Baraya, con el riesgo de ‘vecino’

Aunque ya fueron notificados de que se encuentran en alto riesgo por una remoción en masa que amenaza con taponar sus fincas, campesinos de la vereda Patía de Baraya no se hacen a la idea de abandonar sus viviendas. ¿Qué pasa con la montaña? ¿Por qué es una amenaza?

La montaña se desprendió convirtiéndose en una inminente amenaza, para los habitantes de la vereda Patía del municipio de Baraya, norte del Huila. Desde ahí, el temor y la incertidumbre se ha apoderado de los habitantes del sector, que se debaten entre el miedo de quedar sepultados bajo un deslizamiento, o el abandonar sus fincas para resguardar sus vidas, sin saber que va a pasar, tal vez, quedar sin nada.

No es fácil para los habitantes de Patía, y de al menos 8 veredas más del municipio de Baraya, al afrontar la difícil situación por cuenta de la remoción en masa que dividió la montaña, que con el pasar de los días sigue moviéndose, amenazando con taponar viviendas, cultivos, y la vía que comunica al casco urbano de Baraya, con más de 12 veredas y por donde sus habitantes sacan los productos agrícolas de la zona.

Reubicación

La señora Silvia Castro y su esposo, están entre los más afectados por el fenómeno, que al parecer, se produjo como consecuencia de las labores agrícolas que se realizan en la parte alta de la montaña. “unos cultivos y un lago que han generado filtraciones en la montaña”, indica el alcalde municipal.

A esta familia, la Administración Municipal ya la notificó del riesgo y le ofrece una alternativa de pagarle un arriendo, para que se reubiquen y salgan de la zona de riesgo.
“Lo único que yo digo es que uno lo piensa. Hay gente que le dice a uno, que si uno se va de acá, uno pierde lo que tiene y ya no puede venir acá, abandona uno esto, pero yo pienso eso porque yo me amaño mucho en mi ranchito”, dijo la señora Silvia.
Pese a eso, ella también teme por su vida, y sobre todo, la tiene en vilo que ha estado lloviendo estos días. “Como a la 1 de la mañana se vino una piedrota y nosotros nos levantamos a ver qué pasaba, uno no duerme tranquilo, de pronto en verano, pero cuando se meta la lluvia no, nosotros pensamos es cuando se meta la lluvia”, dijo.

Uno no sabe cuándo va a ocurrir una calamidad”

Jesús David Aguilar Rojas, concejal de Baraya, sostiene que la incertidumbre es grande, “la verdad en esta situación es imposible usted decir a qué hora vamos a sufrir una calamidad de estas, es como un sismo, usted nunca sabe cuándo va a ocurrir teniendo en cuenta que de aquí hacia arriba son más de 11 veredas que producen mucho producto para nuestro municipio”.
Esa incertidumbre ha acompañado a los campesinos de la zona durante el último mes desde que cedió la tierra. No obstante, las labores agrícolas propias del sector no pueden parar, porque son el sustento de las familias de las veredas, Darién, Venadito, La Libertad, Rionegro, Las Perlas, Río Blanco, Laureles, Miramar, La Reforma y Patía.

“Podría dejarnos sin vía”

La mayor preocupación que le asiste al Presidente de la Junta de Acción Comunal de la Vereda Patía, es que la remoción en masa siga moviéndose y termine taponando la vía, dejando incomunicadas las mencionadas veredas.

“Hace aproximadamente mes y medio que sin estar lloviendo, ni haberse presentado temblores se hizo una grieta, pero pequeña, de aproximadamente unos dos metros y a nivel. Transcurriendo los días se fue bajando, se fue bajando y mire donde ha llegado. El inconveniente más grave es que se nos empiece a tapar la carretera, a nosotros directamente no nos perjudica mucho, pero a las otras veredas que están hacia adentro que son ocho, se van a ver perjudicadas para sacar sus productos”, aseveró el líder comunal.

Cabe resaltar que en la zona, se produce Leche, Granadilla, Lulo, Café, Frijol, entre otros productos.

Activado el Comité de Riesgo

El alcalde de Baraya, Milton Pineda, ratificó que ya fue activado el Comité de Riesgo, y que desde que se conoció de la emergencia, se ha estado haciendo monitoreo constante. Mientras tanto, La oficina de Gestión del Riesgo del Departamento, que está al tanto de la situación descartó que se trate de una falla geológica, como se había venido diciendo, y cataloga la emergencia como una remoción en masa.

“Ya activamos el Consejo Municipal del Riesgo, hemos hecho solicitudes a la CAM, donde muy amable han venido los geólogos a hacer su intervención. La remoción se da al parecer, por culpa de unos cultivos y un lago que hay en la parte de arriba que hace que el agua llegue y haga derrumbe y también la afectación que hay por la falla geológica”, dice el mandatario.
El reto del Alcalde es convencer a los habitantes de las fincas en riesgo, de que deben evacuar para evitar cualquier calamidad, mientras se resuelve la situación. Sin embargo, situaciones como la del señor Camilo Pardo, que con la remoción en masa, perdió 12.000 palos de café, los campesinos se rehúsan a salir.
“Ya hicimos el balance con la oficina de Planeación y tenemos tres fincas, tres viviendas que pueden ser afectadas, en estos momentos ya empezamos el proceso de señalización, ya la otra semana tenemos señalización, para que tengan precaución”, expresó Pineda.

Otras posibles causas

Mientras la CAM señala que las causas de la remoción en masa se deben a labores agrícolas en la parte alta de la montaña, según indicó el alcalde municipal, los lugareños hablan de otras posibles causas. Una de ellas, el que en una parte de esa montaña se realizaba extracción de material de cantera (recebo), esto también pudo haber generado consecuencias aseguran.
Otra situación que reseñan, tiene que ver con aguas servidas, que al parecer, corren por la montaña, “Parece que aquí en la cantera hay una humedad que así sea verano, sale agua, entonces como usted puede observar la parte entre la cantera y lo que nosotros llamamos recebo, baja siempre una cinta de agua. Aguas servidas de la parte alta, podría ser la causa”, dice el concejal Aguilar.

Lo cierto es, que por el momento el municipio de Baraya necesita con urgencia maquinaria, para empezar a quitar la tierra de la remoción y minimizar el peso para evitar que siga deslizándose, solicitud que ya hizo a la Gobernación del Huila.