Colombia

Por un periodismo carnavalero / El otro lado

Ante el periodismo de moda: todo por un clic. Ante la quejadera de los periodistas y medios contra las 'fake news', la falta de ética y la precariedad del negocio. Ante las luchas de ego-periodistas. Ante la falta de legitimidad y credibilidad del periodismo. Antes de que el periodismo se nos acabe, hay que hacerlo de nuevo.

Al hilo de esta época de transgresión que vivimos y llamamos carnaval, Pere Ortín, de Altair Magazine; Patricia Rendón, de Vokaribe Radio, y Omar Rincón, de EL TIEMPO, y 070 proponemos un periodismo carnavalero que dice así...

1. El periodismo debe narrar en forma de carnaval, o sea, con anarquía, caos, juego, cuerpos, alegrías, transgresiones y goces. Todas las fusiones narrativas y confusiones estéticas para desde la anarquía hacer nuevo sentido.



2.
El periodismo carnavalero practica las muchas formas de ser otros para hacer posible el diálogo intercultural sabroso y gozoso.

3. El periodismo carnavalero pierde la solemnidad, el aburrimiento y sus verdades moralistas para ganar la experimentación, el juego, el relato y la conexión social.

4. El periodismo carnavalero es de rebelión estética para buscar nuevas formas de belleza e irreverencia desde y en la cultura donde narramos.

5. El periodismo carnavalero narra mejor si escucha más que hablar, si mira de otros modos, si sigue las músicas de la realidad.

6. El periodismo carnavalero se pierde y aventura por agendas, temas y formatos experimentales para encontrar las historias, es un moverse para mirar de otros modos.

7. El periodismo carnavalero parte del de siempre: ese de rigor, respeto y honestidad; ese de fuentes, datos, contexto y criterio de lectura de la realidad; pero toma todo eso de forma hedonista.

8. El periodismo carnavalero se exige como referentes éticos la lucha contra el racismo, el clasismo, el machismo, la homofobia que nos habita.

9. El periodismo carnavalero se hace desde abajo, con la gente y contra el poder porque cuando el territorio manda, los medios y los periodistas callan y obedecen.

10. El periodismo carnavalero cree que cualquier periodismo pasado fue peor (sobre todo el del yoyo), y que el mejor periodismo es siempre el que está por venir (sobre todo el nosotresdismos).

11. El periodismo carnavalero se inspira en las artes, las músicas, las comidas, los feminismos, lo indígena, lo afro para narrar y hacer sentido desde otras estéticas.

12. El periodismo carnavalero hace y cree en el humor, la frontera; en la disidencia de lo bastardo y lo mutante.


Hacemos periodismo carnavalero para desaburrirnos, buscar historias de interés colectivo, jugar al contra-mirar las realidades.

Hoy como nunca se requiere hacer periodismo-periodismo como estrategia real de luchar contra las fake news, narrar la democracia en mejores conversaciones públicas y molestar al poder en todas sus formas de cinismo y corrupción. Hay que convertirse al periodismo sin tapujos ni hipocresías; al periodismo que se atreve a molestar a lectores y poderes.

El periodismo carnavalero seduce por cuerpo, narración, belleza y humor.

Y ajá. Firmado en Barranquilla, el 24 de febrero del 2020.


ÓMAR RINCÓN
Crítico de televisión
orincon61@hotmail.com