Costa Rica

Las ideas siempre obedecerán a la evolución de la sociedad. (Parte II)

Rafael Ángel Calderón Guardia.

Si bien hablaba en el artículo anterior acerca del PLN al hablar de la social democracia costarricense, hay un bastión importante de las ideas sociales: el PUSC, cuyo origen no fue el Club Unión, no, a pesar de que muchos de su antigua cúpula selecta eran miembros de ese colectivo, el origen se dio en el Calderonismo de los años cuarenta (1940-1948), un grupo cuyo origen obedece al desarrollo de la Rerum Novarum de León XIII, traída de Bélgica por el Dr. Rafael Ángel Calderon Guardia, hijo de un médico humanista, el Dr Rafael Ángel Calderon Muñoz, quien trajo primero las inquietudes sociales a la Costa Rica de principios del siglo XX, pero con cautela, la jauría oligarca era terriblemente celosa del poder. El Dr. Calderon Muñoz, se emparentó bien socialmente. El regreso de Rafael Ángel Calderon Guardia, graduado de médico en Bélgica, casado con una honorable dama belga: doña Yvonne-Philomène-Louise Clays, una rica aristócrata belga cuyo padre era un comerciante de diamantes en Amberes.

“El Dr”, como se le conoció, se dedicó junto a Monseñor Sanabria y Manuel Mora Valverde (ilustre comunista nuestro), a instaurar la nueva moda en Latinoamérica: las reformas sociales. Para conseguir esto en un país con una espesa oligarquía cafetalera, que había demostrado setenta años antes con el asesinato de don Juan Rafael Mora Porras, hasta donde era capaz de llegar en su celo por el dinero y el poder, el Dr Calderon Guardia lograría gracias a la alianza durante la II guerra mundial de EEUU con la URSS, e impuso esas medidas, necesarias pero odiadas por los oligarcas. En esa época se vivió una verdadera neurosis en Costa Rica, donde al final y por razones más de pesos que de peso, se dio el alzamiento que condujo a la guerra civil o revolución del 48, liderada por José Figueres.

Al triunfo de la revolución, los oligarcas corrieron donde Don Pepe, a solicitarle la derogación de las leyes sociales, habida cuenta que ellos habían financiado el movimiento de Figueres. No obstante José Figueres Ferrer dijo sin ataduras: “los logros sociales se quedan y además se impone un impuesto al capital”. Esta fue la razón de que posteriormente el grupo del Club Unión, apoyaría la oposición al PLN, o todo lo que oliera a reivindicaciones sociales.

Los partidos, Unión Nacional, Unificación Nacional, Unidad, Unidad de Corredores, Unidad Social Cristiana, fueron más que nada una manera del capital de manejar a los enemigos políticos de Figueres con la ideología social cristiana.

Posiblemente hubieran continuado siendo un grupo fuerte, pero el liderazgo del Hijo del Dr, fue nefasto, porque cuando se le ligó a escándalos de negocios, en lugar de aislarlo, se trató de dañar al PUSC, inocente o no, Rafael Ángel hijo desapareció totalmente de la escena política durante la administración Pacheco, a quien él mismo llevó al poder.

Esos sucesos bochornosos fueron orquestados por los neoliberales, desde todos los puntos posibles. Destruir al Junior y a Miguel Ángel Rodriguez, fue acabar con la oposición al PLN, pero tuvo un efecto búmeran que se destaparía en el año 2019, cuando una serie de acusaciones, verdades o mentiras (la política por desgracia abarca todo tipo de infamias, tras bambalinas), sumieron al único líder activo del PLN: Oscar Arias en un aislamiento absoluto, del cual parece que no logrará escapar, puesto que ya no es asunto de inocente o culpable, no es un asunto de daño moral irreparable, pero paradójicamente esto no benefició al PUSC, que seguía con los asuntos de los expresidentes encarcelados: Rodriguez y Calderón. Después de la tormenta, ante un inminente peligro de un estado teocrático apoyado por grupos del neopentecostalismo, la gente se volcó a votar a un desconocido del PAC, un partido que ofrecía un bagaje inmenso de réditos sociales, no obstante fue el principio del fin del sindicalismo desbocado, aupado por la misma clase económicamente fuerte.

Así hemos llegado a una época que carece de ideas, aparentemente, pero las épocas y las convulsiones sociales, marcan las nuevas vías a implementar en los pueblos: emergen de entre la convulsión, los ideales y los movimientos.

(*) Dr. Rogelio Arce Barrantes es médico