Con la disculpa de los amantes del arte, y considerando este como un espacio de confianza, quizá algunos admitamos que no entendemos qué denomina a algunas piezas como “arte”. Puede que no tengamos “el ojo” que tienen los ungidos, pero algunas obras nos parecen simples puntos de colores sobre un canvas, o una banana pegada con duct tape a una pared.

Si no has escuchado sobre esta última, te ponemos al día: el artista italiano Maurizio Cattelan creó una obra titulada “Comediante”, que consta de una banana pegada a una pared (ahora a la pared exterior de la Perrotin Gallery, ubicada en Art Basel Miami Beach), con un tape gris. La producción fue realizada esta año, tiene tres ediciones y viene con un Certificado de Autenticidad.

El dueño de la galería, Emmanuel Perrotin, señaló que ha trabajado con Cattelan durante más de 25 años y que el “Comediante” es la primera obra que el artista debuta en una feria de arte en más de 15 años. La pieza fue vendida a un coleccionista de arte por USD$120,000.

Para entender la visión detrás de la “sencilla” obra, es necesario conocer el sentido del humor perverso de Cattelan, cuyas obras incluyen una escultura del Papa siendo golpeado por un meteorito y un inodoro dorado de 18 quilates (que fue robado este año del Palacio de Blenheim en Oxfordshire, Inglaterra... ¿será la suerte de Cattelan?).

¿El significado de esta última obra? No es necesario explicarlo; con decirte el título con que la bautizó el artista entenderás su intención. El inodoro se titula “América”, y funcionaba perfectamente cuando se estrenó hace tres años en el Museo Guggenheim de Nueva York... y también cuando el curador de este museo ofreció enviar la obra a la Casa Blanca (propuesta que la administración de Trump rechazó).

En esta ocasión la intención del artista es ofrecer un vistazo a cómo valoramos los objetos en la actualidad. La ambición original era crear una escultura en forma de banana hecha de resina o bronce, hasta que Cattelan decidió utilizar una fruta real. Según The Miami Herald, la obra “sigue una tradición sagrada de artistas vanguardistas como Piero Manzoni que vendieron ‘Cuerpos de aire (Corpi D’Aria)’ en una serie de globos rojos, blancos o azules inflados” o como Manzoni, quien en 1961 vendió 90 latas pequeñas etiquetadas ‘Mierda de artista (Merda d’Artista)’ por USD$30. Una de estas latas fue vendida en 2016 por casi USD$300,000.

La banana de USD$120,000 suena cada vez menos descabellada...

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Retornemos al lugar (y a la hora) de los hechos

Quizá la primera preocupación al hablar sobre una obra conformada por alimentos es su caducidad. Descuida, el Certificado de Autenticidad de “Comediante” garantiza que se permite reemplazar la banana según sea necesario. Claro, la expectativa es que se requiera un reemplazo por la caducidad de la fruta... lo inesperado es que alguien se la comiera.

Esta tarde, el artista callejero David Datuna se comió la obra de merienda a la 1:45 p.m. frente a espectadores, según informaron representantes de la galería a The Miami Herald.

Datuna se comió una fruta cara. Por el valor de la obra de arte, él pudo haber comprado 631,579 bananas en un supermercado local...

¿Por qué se la comió? Quizá una mejor pregunta sea qué banana se creyó tan orgullosa como para ser considerada una obra de arte...

Un salvador

Pero, ¡que no cunda el pánico! Según el director de relaciones de la Perrotin Gallery, Lucien Terras, la integridad de la obra de arte no reside en la banana, sino que el valor de la inversión de seis cifras está en la idea y al dinero lo avala el certificado. De hecho, Terras recalcó: “No destruyó la obra de arte. La banana es la idea”.

Perdonen nuestra ignorancia. El coleccionista compra el certificado. La realidad es que ninguna fruta está hecha para vivir para siempre.

Al parecer Perrotin estaba de camino al aeropuerto cuando se enteró de la tragedia, por lo que tuvo que retornar a la galería. Un espectador, dotado de sus panes y sus peces modernos, aportó un guineo a la causa, y Perrotin procedió a utilizarlo para reemplazar el original a las 2 p.m..

Esta tarde se congregaron tantos espectadores afuera de la galería que cuatro policías de Miami Beach tuvieron que congregarse para mantener el orden. Además, Perrotin instaló una línea de cuerda plateada en un intento de contener a la multitud.

Terras comentó: “Ese plátano ha sido más fotografiado que la Mona Lisa”. Por otro lado, el capitán de la policía de Miami Beach, Steven Feldman, dijo: “La galería está de acuerdo con que la gente tome fotos de la banana. Pero es un acto de equilibrio delicado. Solo queremos asegurarnos de que el área esté segura”.

La galería informó el incidente a las autoridades, pero Datuna no fue arrestado.

La vida continúa... el arte también.