El órgano electoral de Bolivia pidió este lunes que cesen los actos violentos para garantizar un normal desarrollo de la campaña de los comicios generales de octubre próximo.

El Tribunal Supremo Electoral expresó en un comunicado su "honda preocupación por los incidentes y hechos de violencia sucedidos en distintas regiones del país entre militantes de organizaciones rivales, entre grupos de ciudadanos y activistas de las distintas candidaturas, incluso con trabajadores de medios de comunicación".

Esta violencia afecta el normal desarrollo de la recta final de la campaña para la elección general del 18 de octubre, advierte el comunicado.

El órgano electoral instó a "conservar principios que han caracterizado el tono pacífico, incluso festivo, de las campañas electorales en el país", al censurar "los desbordes de violencia, la exacerbación de los antagonismos y la profundización de la polarización".

"Bolivia requiere que la elección de 2020, crucial para el afianzamiento de la democracia en el país, se cumpla en un ambiente de tranquilidad en todas sus etapas, en particular la campaña, que constituye la antesala de la jornada de votación", subrayó.

Por su parte, la Misión en Bolivia de la Oficina de la Alta Comisaría de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció estos hechos, al cuantificar que desde el pasado 6 de septiembre hubo nueve episodios de violencia en varias ciudades bolivianas contra de cuatro de las ocho candidaturas.

Además de haber sido agredido personal de la prensa, por lo que a través de redes sociales llamó a que la campaña se realice "bajo un clima seguro, de libertad y no violencia, basado en la tolerancia, el civismo y el respeto mutuo".

Estas denuncias se suman a otras del pasado fin de semana por parte de la Defensoría del Pueblo, la Iglesia católica y la Unión Europea en Bolivia.

El lanzamiento de piedras a caravanas electorales, insultos a candidatos y agresiones a actos de partidos son algunos de los hechos denunciados.

La campaña para los comicios generales transcurría con un perfil bajo, sin apenas actos masivos en las calles, pues aún rigen algunas restricciones por la pandemia de la COVID-19 en Bolivia, hasta que el pasado fin de semana se intensificó la actividad de las principales candidaturas.