La madre de uno de los estudiantes que profanaron una tumba en el cementerio de Manoguayao el pasado fin de semana dijo sentirse “destrozada” y que no duerme por la actitud de su hijo de 12 años de participar con compañeros de la escuela en la destrucción de la bóveda y el ataúd en el campo santo.

Entrevistada por Noticias SIN, Bertina Méndez, sostuvo que, según su vástago entró a la escuela el pasado viernes, pero que pudo confirmar que no entró al aula a recibir clases.

No obstante, defendió la inocencia de los jovencitos porque, según afirma, si hubiesen estado consciente de lo que estaban haciendo no lo hacen.

Expuso que el día de la profanación ella estaba tomando clases en la universidad.

“Son niños inocentes porque una persona que sepa lo que está haciendo no lo va hacer”, indicó.

Aseguró que su hijo es un niño obediente y que no sabe por qué acompañó a los demás cuatro niños a profanar la tumba.

Asimismo, dijo desconocer si los jovencitos reciben asistencia psicólogica en la escuela, aunque afirmó que junto a los padres de los demás niños que participaron en el hecho realiza reuniones para tratar la actitud de los menores.