A los niños les encanta oír historias y cuentos, ¿verdad? Seguro a ti te gustaba oírlos en tu infancia. Ya sea que se trate de historias inventadas o de cuentos tradicionales, es un momento que disfrutan mucho y no sólo a la hora de dormir. Además, tiene muchos beneficios para su desarrollo. Aquí te listamos algunos consejos para que esta actividad sea aún mucho más aprovechable y placentera.

¡Préstale mucha atención! A lo largo de la historia te irá dando señales y podrás ver si le gusta, si está entendiendo el vocabulario, si presta más atención a las ilustraciones que al texto. Puedes aprovechar y preguntarle y no solo narrarle las situaciones. Intenta que además de divertirse, pueda aprender en el proceso.

Cuando se trate de libros con abundancia de imágenes, detalla todo lo que puedas. Profundiza en la explicación e incluso intenta usar tu imaginación para contar otras cosas más allá de lo que se ven en las imágenes, intentando relacionarlo con algo que sea de su experiencia cercana. Eso los hará interesarse aún más en lo que están viendo.

Añade detalles relevantes si lo crees necesario, pues complejiza la historia y la hará más enriquecedora. No apures el desarrollo de la trama, puesto que los niños son muy inteligentes y perceptivos. Y no abandones la explicación si no lo entienden en el primer intento, porque podrán lograrlo si lo haces a sus tiempos.

Por último, no te limites sólo a lo material que cuenta la historia. Busca relacionar algunos conceptos mentales e incluso emocionales que puedan describir mejor cada una de las situaciones. Eso hará que se pongan en funcionamiento sus capacidades cognitivas.