En nota de prensa, la Policía Nacional ha informado de que fueron los propios ciudadanos de esta pequeña localidad de la provincia de Toledo quienes, a mediados del mes de junio, confiaron en la Policía Nacional para comunicarles sus sospechas, ya que hacía tiempo que venían notando que el local emanaba un fuerte y desagradable olor y que, a pesar de que no había actividad de manera continua en el negocio, había aparatos de aire acondicionado funcionando las 24 horas.

La investigación que se inició a raíz de estas informaciones aportó a los agentes claros indicios que apuntaban a que en el interior de la nave había una plantación de marihuana.

El registro que se realizó en el interior confirmó sus sospechas, ya que hallaron en el primer piso cinco habitaciones acondicionadas para el cultivo del estupefaciente en las que se alojaban cinco pequeñas plantaciones que hubieran permitido obtener un mínimo de 73 kilogramos de cogollos.