logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo
star Bookmark: Tag Tag Tag Tag Tag
Spain

España vuela a la final del Europeo

Un partido gestionado con comodidad por España necesitó de un latigazo final de Álex Dujshebaev, a falta de diez segundos, para terminar de someter a una brava Eslovenia (34-32), que se revolvió hasta el último aliento. La selección optará el domingo contra Croacia a revalidar el oro conseguido hace dos años y, quizás no menos importante para esta generación, a lograr el billete directo para los Juegos de Tokio. Se quedó fuera de Río y, desde entonces, ninguna alegría le ha aliviado ese dolor.

A España le tocó jugarse ir a la final contra Eslovenia, lo más parecido a ella que había en el alto nivel de este Europeo, protagonista también de la peor pesadilla de la selección en los últimos tiempos. Una derrota en el torneo preolímpico de 2016 la dejó sin Juegos. Desde entonces, da igual lo que haya ganado España, siempre surgía ese encuentro fatal disputado en Malmö como un puñal en el corazón de esta generación dorada. Hasta en los grandes triunfos era capaz de hacerse un hueco Eslovenia. Le ganó en el Europeo de 2018, la última derrota de España desde entonces en el torneo continental.

Después del Croacia-Noruega de media tarde, puro fuego en la pista y en las gradas de Estocolmo, lo que vino después pareció un partido más, aunque el premio fuera el mismo. El comienzo fallón de ambos equipos resultó todo lo contrario a lo que luego ocurrió: una exhibición de balonmano de ataque, fluido y bien jugado. No respondió mal Eslovenia, pero en ese territorio es difícil superar a la selección. El equipo de Jordi Ribera se sintió como en el cuarto de estar de casa.

Después de un inicio torpe, con cinco ataques fallados seguidos, España se desplegó a su ritmo, encontrando recursos y salidas múltiples (anotó en el 71% de sus ataques). El 20-15 con el que se marchó a los vestuarios explica bien el tipo de primera parte que se vivió. La última jugada antes del descanso, un gol por el aire de Raúl Entrerríos, fue la metáfora de esos 30 minutos y la lozanía de su capitán, empeñado en retirarse al acabar la temporada.

La variedad de recursos fue amplia, como casi siempre. Ángel Fernández llegó al descanso con cinco goles en seis intentos; Ferran Solé clavó dos desde la primera línea, fuera de su ala derecha; Dani Sarmiento anotó tres y dejó un pase de espaldas por encima de la cabeza; y Álex Dujshebaev soltó un par de latigazos. En la otra orilla, Jure Dolenec y Blaz Janc, actual y futuro azulgrana, respectivamente, respondieron bien, con siete tantos sin fallo entre ambos; pero Eslovenia desprendía la sensación de estar un escalón por debajo de España. Sus nueve pérdidas hasta el descanso fueron la señal de su inferioridad.

Con ese colchón de cinco tantos y una sensación de superioridad, el caudal ofensivo bajó en la segunda parte y la selección se dedicó más a gestionar la ventaja. Los eslovenos rascaron y rascaron hasta colocarse a un gol (33-32) a falta de un minuto. De repente, un partido que ya se daba por vencido hacía un buen rato, no estaba cerrado. No lo estuvo hasta que Álex Dujshebaev soltó un zambombazo con su brazo izquierdo para hacer volar a España a la final del Europeo.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Themes
ICO