Spain

Éstas son las nuevas normas de acceso al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama

Seis años y medio después de su creación, el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama cuenta por fin con un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG). Tras un complejo proceso administrativo, la Comunidad de Madrid acaba de aprobar el conjunto de normas y directrices que regirán a partir de ahora el acceso a este espacio protegido y que son idénticas a las que se aplican también en la vertiente segoviana.

«Se ha hecho una regulación acorde con la demanda, pero siendo conscientes de que ésta no puede ser infinita», explica el director general de Medio Ambiente del Gobierno madrileño, Luis del Olmo, que destaca el «mérito» de que se haya logrado un único documento para las dos regiones por las que discurre el perímetro de este pulmón verde de 34.000 hectáreas. «Es un instrumento basado en el sentido común con la aplicación de criterios que facilitan la organización», resume.

La normativa tendrá un periodo de validez de una década y a lo largo de 2020 se irán elaborando una serie de programas complementarios, como uno de mejora de la accesibilidad, que tendrán que desarrollarse en el plazo máximo de cinco años, en los que la Comunidad de Madrid invertirá 50,6 millones de euros. A continuación, le ofrecemos un resumen de las actividades que se van a permitir en la Sierra de Guadarrama, con sus limitaciones, y las que se consideran incompatibles.

Senderismo

Senda del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
Senda del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

Sí. En la zona de uso restringido -el 10% del total- se podrá caminar sin permiso previo siempre y cuando como máximo lo hagan 14 personas juntas. Los grupos de entre 15 y 60 excursionistas tendrán que presentar previamente una declaración responsable y a partir de 61 será precisa una autorización.

En el resto del parque el acceso es libre hasta un máximo de 25 montañeros. Para grupos más numerosos también es necesaria declaración responsable.

Actividades deportivas

Sí. El PRUG establece dos modalidades: las extraordinarias que no son competitivas y las competiciones de baja incidencia ambiental. Entre las primeras se encuentran, por ejemplo, caminatas organizadas por grupos de scouts o asociaciones con motivo de la fiesta de un pueblo.En la Consejería de Medio Ambiente precisan que mientras «no contravengan la normativa» se pueden realizar con normalidad si el número no supera los 150 participantes, aunque la tendencia es «permitir grupos pequeños». Las actividades ecuestres también están autorizadas hasta un máximo de 15 jinetes.

En el caso de las competiciones, el criterio que se ha empleado ha sido el «histórico-tradicional» de «respetar las que se han venido celebrando con carácter ininterrumpido», como un recorrido que realiza la Sociedad de Alpinismo Peñalara. «Son en torno a una docena de pruebas organizadas por entidades que tienen apego al parque y mucha cultura montañera hasta un máximo de 400 personas, pero la idea es que se tienda a reducir el número y el impacto en el tiempo», señala un portavoz autonómico, que reconoce que éste es uno de los asuntos que genera «más diversidad de opiniones».

Ciclismo

Sí. Éste ha sido otro de los temas conflictivos en la regulación de los usos y finalmente se ha optado por restringir el empleo de bicicletas en sendas ya abiertas de un mínimo de seis metros de ancho prohibiéndose explícitamente los recorridos a través del monte. El PRUG incluye un anexo con una «cartografía básica de viales aptos» para facilitar su identificación.

Además, se ha optado por permitir la entrada de todas las bicicletas eléctricas -otro de los debates fue si autorizar o no a las de más de 250 w- porque «la erosión es la misma», según las mismas fuentes oficiales.

Dormir al aire libre

Mirador de los Robledos.
Mirador de los Robledos.E. M.

Sólo en invierno. «El criterio general es que no se puede dormir al aire libre porque eso puede fomentar botellones, fuegos, acampadas.... Sin embargo, fuera de la temporada de incendios y en determinadas zonas que no sean reserva integral se podrá hacer vivac con el fin de preservar el espíritu montañero que tiene el parque nacional. No se puede dormir en una tienda, pero sí ponerse a refugio cuando cae la niebla o hay nieve», precisan en la Consejería deMedio Ambiente.

Reconversión de los refugios

No. Según la Comunidad de Madrid, la normativa autonómica «no contempla la creación de instalaciones hoteleras ni de restaurantes, porque son usos incompatibles», y tampoco se prevén nuevas construcciones. A lo que añaden:«Otra cosa es que algunos grupos quieran hacer una interpretación un poco torticera del PRUG. El parque se ha trazado con criterios de rigurosidad de manera que no se entre en colisión, por eso Valdesquí y los cascos urbanos están fuera para evitar ese tipo de conflictos».

Recogida de setas

Sí. Y también se permiten el resto de «aprovechamientos forestales», como frutos y leña. El criterio general ha sido priorizar a los locales, como los vecinos de Rascafría y Alameda, que podrán hacer recogida sin necesidad de una autorización. El resto tiene que pedir permiso.

Vuelo de drones

No. Está completamente prohibido, igual que la circulación con aeronaves y vehículos a motor -salvo los de gestión del parque-, la navegación y el uso de piraguas en zonas acuáticas.

Aforo máximo

No. Salvo algunas localizaciones de La Pedriza como Canto Cochino y la Charca Verde, según precisan en la Consejería de Medio Ambiente, las zonas de máxima afluencia se sitúan en el preparque, como La Fonfría y La Barranca. Por este motivo no se considera necesario establecer con carácter general un número limitado de personas que pueden acceder al parque en un mismo día.

Acciones futuras

Está prevista la elaboración de programas para mejorar la accesibilidad, la sostenibilidad, la extracción de animales exóticos y la introducción de especies que han desaparecido, como el desmán ibérico de los Pirineos.

Los ecologistos recurrirán el plan

Ecologistas en Acción y Grama han anunciado que recurrirán ante los tribunales el Plan Rector del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama (PRUG) para pedir su anulación al considerar que «va a generar un escenario de mayor desprotección», informa Efe. Ambos colectivos critican «la incompetencia y la desidia» de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid con respecto al plan y señalan que cualquier actividad que se dé en el espacio protegido «debe ser compatible con la conservación de sus valores naturales y culturales». Sin embargo, consideran que «el PRUG aprobado es contrario a los objetivos de conservación del parque nacional, fundamentalmente por permitir actividades incompatibles y contrarias a la normativa existente; por no ser capaz de regular con garantías sus principales usos y actividades; y por ignorar a las poblaciones locales, centrándose en el interés y beneficio de visitantes y empresas externas».

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más