logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo logo
star Bookmark: Tag Tag Tag Tag Tag
Spain

Granada, una ciudad huérfana de Goyas

Málaga acogerá mañana la 33º edición de la gala de los Premios Goya. Granada, lejos de toda sorpresa, podría llevarse una sola estatuilla a casa gracias al compositor Sergio de la Puente. El pianista podría ganar el Goya a mejor canción original por Nana de las dos lunas, tema de la película La noche de las dos lunas de Miguel Ferrari. La ciudad de la Alhambra también estará representada por Elysa Castro, Paco Alaminos y Chema García, miembros del equipo Buñuel en el laberinto de las tortugas, filme de animación que opta a cuatro galardones.

Granada, por los general, ha cosechado pocos -o nulos- reconocimientos en la fiesta del cine español. En concreto, la ciudad de la Alhambra se ha hecho con seis cabezones desde que en 1987 se celebrara la primera edición de estos premios. El maquillador de cine Gregorio Ros fue el primer granadino en hacerse con un Goya. El artista lo consiguió en 1999 gracias a su trabajo en La niña de tus ojos (1998), película dirigida por Fernando Trueba y protagonizada por Penélope Cruz.

Cuatro años después, el artista bastetano ganó otro Goya a mejor maquillaje por su labor en El embrujo de Shanghái (2002) de Fernando Trueba. Considerado uno de los maquilladores más importantes de este país, Ros también es conocido por sus trabajos en Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988) de Pedro Almodóvar, con quien también trabajó en Kika y Tacones lejanos, y Lucía y el sexo (2001) de Julio Medem. Por sus manos han pasado los rostros de Carmen Maura, Melanie Griffith, Jacqueline Bisset, Faye Dunaway, Antonio Banderas y Paz Vega, entre otros.

El maquillador falleció el cuatro de octubre en Granada, víctima de una enfermedad degenerativa. Acababa de recibir el Premio Ricardo Franco por toda su carrera en el Festival de Málaga. El artista siempre supo cual era su vocación, a la que dedicó más de 25 años. "Pese a no estar en las categorías más importantes del cine, como la dirección, producción o el guión, está cada vez más reconocido. No hay película sin maquillador", dijo en una ocasión.

La animación, baza para Granada

La ciudad de la Alhambra también ha destacado en las categorías de animación. Kandor Graphics, un santuario granadino de la animación desaparecido hoy, se llevó el Goya a la mejor película de animación por El lince perdido en 2009. Un equipo formado por 40 personas trabajó durante tres años para hacer realidad este largometraje en 3D con 136.800 fotogramas. La cinta con un mensaje ecologista está protagonizada por un grupo de animales, que trata de escapar de las redes de un cazador sin escrúpulos. Félix, el protagonista, es un lince que cree que su mala suerte es la causa de que su especie esté en peligro de extinción.

Un año después, el dibujante granadino Javier Recio triunfó con La dama y la muerte, Goya a mejor cortometraje de animación. Su vida dio un giro de 180 grados gracias al éxito de su primera película. "El proyecto surgió después de El lince perdido. Los directivos del estudio granadino nos propusieron pensar en historias para futuras películas de animación y les gustó la mía", contó el guionista de storyboards granadino afincado en Madrid en una entrevista con Granada Hoy.

El filme se llevó el Goya a mejor corto de animación en 2009 y estuvo nominado a los Oscars al año siguiente. Desde entonces, Recio ha colaborado en El origen de los guardianes, dirigida por Peter Ramsey (Spider-Man: Un nuevo universo), y en El bebé jefazo. El año pasado estrenó El vertedero, uno de los 18 capítulos de la serie Love, Death & Robots, disponible en Netflix.

Natalia de Molina podría hacer historia

Natalia de Molina, jienense de nacimiento, pero granadina de adopción, consiguió situar a la ciudad en el mapa en seis años. La artista ganó ese año el Goya a mejor actriz revelación por su interpretación en Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013) de David Trueba. En 2016 volvió a llevarse otro premio de la Academia, esta vez el de mejor actriz protagonista por su sobrecogedor papel en Techo y comida (2015), drama dirigido por Juan Miguel del Castillo. De Molina podría hacer historia en los premios si consigue mañana el Goya a mejor actriz de reparto por Adiós. Sólo la catalana Laia Marull tiene los tres cabezones.

Themes
ICO