Inmediatamente se alertó a las patrullas del puesto de Saelices, quienes establecieron un dispositivo de búsqueda que culminó dos horas más tarde, cuando los agentes interceptaron un vehículo todo terreno, modelo pick-up, en el instante que abandonaba el coto.

Según informa la Delegación del Gobierno en nota de prensa, ante la sospecha de que pudiera haberse cometido algún ilícito, los agentes procedieron a la identificación de sus ocupantes, dos varones de 47 y 49 años de edad respectivamente y con varios antecedentes relacionados con el furtivismo.

Por este motivo, se procedió a efectuar una minuciosa inspección del vehículo, localizando en su parte posterior un total de once perros que habitualmente usan las rehalas para el rastro o presa en las cacerías, apreciándose entre dichos animales una gran fatiga y resto de sangre en alguno de ellos.

Igualmente, se localizó una mochila con varios enseres utilizados habitualmente por los rehaleros, destacando un cuchillo de grandes dimensiones impregnado de sangre en sus dos hojas.