El edil responsable del ramo ha abogado por una temporada de piscinas “segura” priorizando en las labores de limpieza y desinfección de las instalaciones, así como velando por el “cumplimiento de forma escrupulosa de todas las prescripciones sanitarias” en vigor.

Igualmente, ha insistido en la necesidad de que “todos respeten la normativa sanitaria para que la ciudadanía, en su conjunto, pueda disfrutar de una de las opciones más demandadas cada verano”.

Para ello, estarán trabajando durante todo el verano 60 trabajadores que han sido contratados por el Ayuntamiento para la limpieza, desinfección y mantenimiento de las cinco piscinas —La Alameda, La Piedad y los barrios de Patrocinio y Santa María— que abren este lunes, 14 de junio, así como para la del polideportivo ‘José Ángel de Jesús Encinas’, que lo hará una semana más tarde.

A la labor de estos empleados se suman otros 20 operarios municipales de la Concejalía de Deporte en Igualdad, y los 40 socorristas que velarán por el cumplimiento de las normas y la seguridad de los usuarios y usuarias.

PARCELACIÓN DEL CÉSPED

De esta forma, se mantiene el uso obligatorio de la mascarilla, a excepción de la zona de baño, así como a la división o parcelación de la zona de esparcimiento, que estará perimetrada para “mantener espacios de seguridad entre familiares no convivientes y así evitar contagios” entre los usuarios.

Igualmente, se mantendrá un aforo del 75% en vestuarios y duchas, que estarán a disposición del público, y que será controlado por los trabajadores para velar por el cumplimiento de las normas de uso.

De igual modo, se cumplirá con el aforo del 75% para los usuarios en la zona de la instalación acuática, que será superior a las 5.000 personas entre las cinco piscinas de la ciudad.

También se habilitarán sistemas de acceso que eviten acumulación de personas y que cumplan las medidas de seguridad y protección sanitaria.