Spain

Las manos que hilvanan el carnaval

En su tienda de ropa de la calle Pi y Margall, en Las Palmas de Gran Canaria, Elvira Nieto trabaja estos días sin descanso para terminar la multitud de encargos de disfraces que tiene. «Estoy que no paro, hay días que tengo que dormir aquí», afirma con una amplia sonrisa. Hay encargos que realiza ella sola y otros, como la confección de la fantasía de una murga de Fuerteventura que realiza con la ayuda de sus compañeras Lidia Sánchez y Lidia Cazorla. «Somos un equipo», subraya. También cuenta con otros talleres que le prestan apoyo cuando es necesario. Para este encargo viajaron en avión hasta Fuerteventura para tomar las medidas de las 57 componentes de la murga y en unos días volverán en barco en dos furgones con las fantasías ya terminadas. Unos diseños que guarda con sumo secreto en su taller. «Llevamos dos meses con este encargo», destaca.

Ella se encarga de cortar todos los patrones, sus compañeras los ponen en prueba y entre todas se reparten el trabajo de confeccionarlos. Estos encargados los producen en cadena para optimizar el tiempo. En el caso de las murgas, los tocados y los zapatos los realiza otro taller con el que suelen trabajar.

Junto al diseño de esta murga también se han encargado del disfraz de este año de la popular Chirimurga.

«Este año no hemos cogido muchos encargos porque el año pasado fue demasiado. En total hicimos más de 215 disfraces entre fantasías para murgas, para la carroza anunciadora o de encargos para particulares», explica. Y es que, sus manos han hilvanado miles de fantasías en las más de cuatro décadas dedicándose profesionalmente a la costura. De hecho, durante seis años dieron vida a los diseños de la Afilarmónica Los Melindrosos, entre ellos el exitoso disfraz del sombrerero loco.

A la venta. Mientras tanto, en su tienda, de nombre Cinderella, no paran de entrar mascaritas en busca de algún disfraz de última hora. A lo largo de varios percheros lucen varias fantasías realizadas años antes que están a la venta. Todos hechos a mano y de alta calidad. «Vienen, se los prueban y a veces hay que meterles un poco para ajustarlos. Están todos a la venta. De hecho, el sábado del carnaval de día vino una chica, compró uno de los disfraces de la tienda, se lo ajuste y se fue directa a Vegueta», añade.

El escaparate de su tienda luce estos días varios disfraces que están a la venta. Dentro destacan varios, entre ellos el de Freddy Mercury que hizo el año pasado para Los Melindrosos o un diseño inspirado en los Caballeros del Zodiaco.

La fecha límite para hacerle un encargo de cara de carnaval es entre septiembre y octubre, aunque hay clientes que le hacen el encargado de un año para otro, sin esperar a conocer la alegoría de la fiesta.

«Cada fantasía lleva un tiempo de confección distinto. Hay diseños más laboriosos que otros, por eso no hay un tiempo exacto de cuánto podemos tardar con cada disfraz», explica.

En el caso de los diseños para particulares la media puede estar de tres a seis días, dependiendo de lo laborioso que sea el diseño. «Hace años hicimos un traje de la princesa Tiana de Disney que nos quedó mejor que el de la propia película. Ese fue uno de los más laboriosos», comenta.

A veces los clientes llegan con un diseño ya previsto, con la tela que quieren o directamente se dejan aconsejar por la experiencia de Elvira. Aunque está medio año confeccionando disfraces, es una todoterreno de la costura. Confecciona todo tipo de artículos desde trajes de novia o de fiesta, pasando por cortinas, visillos y cosas para el hogar. No hay límites para ella y sus compañeras.

«Llevo muchos años de profesión y de experiencia. Soy una veterana total. He hecho desde un traje de novia llenos de rosas de tela hasta un traje para la ópera Turandot con una tela traída desde China», explica orgullosa mientras muestra imágenes del diseño que guarda en su móvil.