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LeBron se alza sobre Kobe Bryant y ya es el tercer máximo anotador de la historia

Kareem Abdul-Jabbar, Karl Malone, Kobe Bryant y Michael Jordan. La elocuencia del selecto listado de nombres define la escalada extrema en que persevera un hombre que no declina a pesar de que ya tiene 35 años. Es LeBron James y acaba de situarse en la tercera plaza del listado histórico de máximos anotadores de la NBA tras superar en su carrera los 33.643 con los que Kobe Bryant tejió su talento durante las 20 temporadas que compitió en la NBA, desde 1996 hasta 2016. La felicidad no fue completa para el 23 de los Lakers, ya que su equipo perdió en la cancha de los Sixers, en Filadelfia (108-91), precisamente la ciudad donde nació Kobe hace 41 años.

LOS MÁXIMOS ANOTADORES EN LA HISTORIA DE LA NBA

Kareem Abdul Jabbar 38.387

Karl Malone 36.928

LeBron James 33.655

Kobe Bryant 33.643

Michael Jordan 32.292

Dirk Nowitzki 31.560

Wilt Chamberlain 31.419

Julius Erving 30.026

Moses Malone 29.580

10º Shaquille O’Neal 28.596

En cualquier caso, LeBron necesitaba 18 puntos para superar al jugador que tiene retirados dos números en los Lakers, el 8 y el 24. Pese a que había fallado cuatro triples y perdido cinco balones, alcanzó la cifra en el ecuador del tercer cuarto. Su equipo iba perdiendo por 22 puntos en aquel momento. La afición de los Sixers premió con un largo aplauso el excepcional logro. LeBron lo agradeció saludando con el brazo levantado junto al banquillo de su equipo ya que su entrenador Frank Vogel pidió un tiempo muerto.

LeBron acabó con 29 puntos, 7 rebotes, 8 asistencias y 7 pérdidas de balón. Anthony Davis añadió 31 puntos. Pero los Sixers, pese a la baja de Joel Embiid, dominaron con 28 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias de Ben Simmons, y 29 puntos de Tobias Harris.

La estrella de los Lakers podría convertirse en el máximo anotador en la historia de la NBA dentro de dos temporadas y media. Eso, en el caso de que mantenga su extraordinaria regularidad. Su promedio en anotación, 25,2 con los Lakers, es apenas dos puntos inferior al promedio de su carrera y en rebotes, con 7,7, es similar.

“Cada vez que estoy vinculado con los grandes es algo muy bueno”, conviene LeBron. “Pero en cuanto a la anotación, no lo sé. Eso no significa mucho para mí”. Y argumenta: “Lo que significa más para mí, mi objetivo, es ser un jugador versátil, tener éxito en la cancha y contribuir al de las tres franquicias para las que he jugado”.

LeBron James se alza sobre Kobe Bryant y ya es el tercer máximo anotador de la historia

En asistencias, LeBron alcanza este ejercicio su mejor media, 10,8, casi tres por encima de la de sus 16 años anteriores. La cifra le sitúa al frente de esta clasificación en la presente campaña por delante de Ricky Rubio que promedia 9,2, y de Luka Doncic, con 9.

En este apartado también está entre los mejores de la historia. Es el octavo en la clasificación, con la particularidad de que el séptimo es Chris Paul, ambos muy cerca ya de la sexta plaza que ocupa Oscar Robertson, con 9.887 y de la barrera de las 10.000 que superó Magic Johnson, quinto, con 10.141. John Stockton es el líder con 15.806.

“Cuando llegué por primera vez a la Liga”, reflexiona Kobe Bryant en Usa Today, “la edad media en que empezabas a ser considerado un viejo era de 32 o 33 años. Ahora cuando tienes 35 años, te dicen ‘estás acabado, te estás muriendo’. Es absurdo. Creo que LeBron está haciendo un trabajo fantástico”. En 2016, el socio y mánager de LeBron, Maverick Carter, explicó algo que ayuda a comprender al menos esa pensión completa en la excelencia.

El ahora jugador de los Lakers gastaba entonces 1,5 millones de dólares en su preparación. Esa inversión incluía la construcción de una réplica del gimnasio que pueda tener cualquier equipo de la NBA, en su casa, adonde acuden dos entrenadores personales para trabajar con él. Viaja con uno de ellos, y además de masajistas, cuenta también con cocineros que cuidan su dieta –mide 2,06 metros y pesa 113 kilos-, y se sirve de todos los adelantos científicos que le pueden ser de utilidad para mejorar su descanso y, sobre todo, sus horas de sueño.

La temporada pasada se lesionó en la ingle y solo pudo disputar 55 partidos. Fue la peor en ese sentido. Y además, por primera vez en las últimas 13 no se clasificó para jugar los ‘playoffs’. Esta campaña se ha perdido dos partidos, uno debido a una distensión muscular torácica y otro debido a la gripe, y promedia 34.8 minutos.

El 23 de los Lakers suma 1.242 partidos en la fase regular, lejos de los que más acumularon en una lista encabezada por Robert Parish con 1.611, Abdul-Jabbar, con 1.560, y Dirk Nowitzki, con 1.522. Pero es el cuarto en la lista de jugadores con más partidos disputados en los ‘playoffs’, con 239, dos más que Abdul-Jabbar, y por detrás solo de Derek Fisher, con 259, Tim Duncan, con 251, y Robert Horry, con 244.

“La mayor lección que se puede sacar si eres un niño y observas lo que está logrando”, dice Kobe Bryant, “es la consistencia de su trabajo. No dice ‘trabajaré duro durante un verano y me tomaré otro verano libre’. Siempre ha sido muy constante y minucioso con la forma en que cuida su cuerpo”. LeBron también es una de las estrellas de la NBA que más veces ha competido con la selección de Estados Unidos, con la que ha conseguido dos oros y un bronce en los Juegos Olímpicos, un bronce en el Mundial y un oro en el FIBA Américas.

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