Spain

Los amigos del planeta Jácome

Érase una vez un niño mimado de Ourense acostumbrado a ir de rebelde para tapar sus amplias limitaciones. Gonzalo, como él mismo reconoció, creció fracasando en todo lo que emprendía: amigos, estudios, música, literatura, negocios... Por eso era cuestión de tiempo que acabase entrando en política y por eso acabó montando un pseudopartido en el que demostraría su talento más visible al margen de subir escaleras: atraer a rebotados que creen que el sistema les debe algo y a personajes que debían algo al sistema, como ese simpático Pufero que iba armando bailes por las aldeas y unos años más tarde descubriría cómo ser concejal puede ser una estupenda forma de pagar las facturas atrasadas y conseguir el único empleo estable de tu currículum. 

IMG_0632_resultadoLa historia fue evolucionando. En el primer capítulo eran una folclórica pandilla de frikis reunidos para celebrar el cambio horario, cumpleaños o el fin de la campaña de Navidad en la tienda de los padres -ellos sí muy currantes- del caudillo. Por ahí aparecían personajes como el Quórum, “látigo” ideológico en la barra de su bar y cómplice hoy exiliado -e insultado-, el músico Tesorero que sienta cátedra desde su púlpito, el Violinista chistoso, célebre por emborracharse con el jefe en un Magosto televisado o la Pianista que quiso triunfar y acabaría comprobando lo difícil de soportar a Gudinsalvo -y todavía más si eres mujer-. El proyecto se fue articulando a través de una televisión pirata, difusora en bucle de contenidos pirateados y vídeos de humor (chino pero del malo) destinados a criticar carencias de una ciudad que resulta sarcástico revisitar en 2021. Por aquello de comparar las fochancas. En esta época, el planeta de telefraude ya había encontrado un padrino Financiador, conservador y estable que contaba con restarle votos a las hordas rojas y acabó pariendo un bastardo político que se le subió a la chepa.

Las heridas de la crisis y los escándalos de corrupción favorecen la antipolítica, y así acabó de completar su mensaje Gudinsalvo, entre el resentimiento y el autoodio. Ese potencial destructivo no importó demasiado a los que olieron la oportunidad de un buen negocio o un medio de vida. Ciertos empresarios, viejos conocidos, se fueron arrimando en la sombra para trincar según crecía en las urnas: ahí estaba el Constructor picapleitos, futuro aliado en denuncias urbanísticas y ese oscuro Subastero experto en aprovechar crisis ajenas -y qué mejor que la de Ourense-. El Posadero hotelero, más preocupado de conectar con las cloacas del poder que de modernizar su vetusto negocio, el Energético empresario  bailando al sol que más calienta o el Pijiempresario incontinente, descendiente de otro notorio empresario que iba de digno pero guardaba secretos inconfesables bajo la alfombra. Al final, ingenuamente unos y malintencionadamente otros buscaban lo mismo. Cambiar de sardina para poder arrimarle su ascua. Al final, unos y otros acabarían en el desencanto de la expectiva incumplida.

Imposible olvidar en este elenco la relevante participación de cierto sector del Pazo de Xustiza, encantado de tramitar cuanta pepitogrillada les enviaba Gudinsalvo. Aunque al final sus denuncias acabarían en agua de borrajas, la generosa receptividad de jueces y el acompañamiento de la fiscalía tumbaron por el camino carreras políticas y acrecentaron en el imaginario popular el mito del david (el gnomo) matando goliats.

Imprescindibles también en este guión, los movimientos en esa parte de la “intelligentsia” frustrada con el poder básicamente porque creían merecer más tajada: ningún caso como el (ex)Modelo(ex)Periodista(ex)Mesonero, apóstol de esa curiosa idedología que pasa por criticar las ayudas públicas salvo cuando llegan bien calientes a tu cuenta bancaria. Entre las mesas de El Cerrado danzaban otros satélites, como el Dramaturgo de melena oleaginosa que sigue buscando sus tornillos perdidos o el Picapleitos rebotado que se vio en la Casa Blanca y ha terminado rojo de la vergüenza. En ese proceso de alienación colectiva jugaron su papel de plataforma inventos como la Fundación cum Suspensum y con especial ahínco casi todos los medios riéndole bien fuerte las gracias: muy recordado es el juego del Delegado que durante una época recibía visitas diarias de nuestro héroe a puerta cerrada en su despachito; él buscaba alterar un tablero en el que tenía una influencia mucho menor a la de su ego y algún otro Periodista de faro desenfocado tenía una motivación más “personal” en sus titulares, como demostraría años más tarde. Revelador comprobar cómo cada uno vio en ese invento de antidemocracia un reflejo de lo que ellos buscaban: dinero, poder, influencia, prestigio, un pasatiempos o un arma en la batalla interna del partido político hegemónico en la provincia. Y de esos viejos polvos estos nuevos -o novísimos- pactos y oposiciones tejidas con el antaño mortal enemigo. 

A la entrada en el Concello en 2011 se le sucedió la esquizofrénica operación Pokemon y a partir de ahí todo se aceleró: las gotas corrosivas que habían ido calando pasaron a ser una tormenta que aumentó de intensidad al mismo ritmo que su nómina de concejales, palmeros y asesores pagados con dinero público. Da igual que uno sea el Profesor de sonrisa jokeriana -y huya a su carballeira tras ser cómplice en el asesinato cultural- o el Exdeportista oportunista -y salte de la cancha al puestiño-; todo el elenco de su Camelot comparte un curioso rasgo: la fiereza con la que criticaban los supuestos beneficios de otros solo escondía torpemente sus ansias por ser ellos los privilegiados y vivir sin dar un solo palo al agua. Esa corte cuenta incluso con flamantes fichajes como el superdotado de la administración General Manager -tan bueno que comprueben el estado de la ciudad- pero ninguno como el procrastinador alcalde: ahora tan preocupado en volver a repartir por detrás las concejalías como en subastar al mejor postor servicios públicos como la basura, la contratación y otras operaciones crematísticos. Y siempre con su particular brújula: el interés por mejorar(se), ayudar(se) y enriquecer(se) su ciudad. Y mientras pesca lo que puede, construye rascacielos en el aire con el desinterasado asesoramiento del Gran Gatsby de la arquitectura ourensana, y engrosa la lista de bienpagaos en su Centro de Ignorancia Artificial con la inestimable ayuda de cerebros como el del maestro Mastropieri.

Es difícil responder a la pregunta de si todo esto podría haber pasado en otra capital, pero lo que es seguro es que unos y otros veían a Gudinsalvo como un muñeco al que podrían controlar llegado el momento. La realidad ha sido mucho más desquiciada y hoy ya solo aguantan a su lado ciertos interesados y todos los que necesitan para las facturas el sueldo público -descontado el impuesto revolucionario que sirve para financiar la empresa de su jefe-. El resto le abandonaron junto a todos sus errores de cálculo, cayeron en desgracia, como el Alto Funcionario intervencionista y prota que le chivaba y asesoraba con las cositas de dentro, o han sido expulsados de Versalles para sustituirlos por nuevos coordinadores de la Mamandurria como este Futbolista, experto en intentar cutres chanchullos financiados con impuestos. Unos desaparecen de escena pero en el circo siguen entrando personajillos en busca de tajada. Y Ourense, atónita, paga la factura de un espectáculo dirigido por un mono con pistola.

Football news:

Entrenador de Escocia Clark: hubo muchos buenos momentos durante la fase de grupos, pero no anotó puntos
Inglaterra es el ganador más aburrido de la banda en la historia. ¡Dos goles fueron suficientes! 😳
Después de llegar a los playoffs de la Eurocopa: usted Es nuestra fuerza y seremos su orgullo
Modric se convirtió en el autor más joven y más viejo de un gol de Croacia en la Eurocopa
Entrenador checo Shilgava: salimos del grupo y luchamos contra Inglaterra por el primer lugar. Lograron lo que querían
Gareth southgate: inglaterra quería ganar el grupo y después actuar en wembley y esto se pudo
Luka Modric: cuando Croacia juega así, somos peligrosos para todos