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México desdibuja en Surge Madrid los límites entre danza y teatro de la mano de Natalia Gómez y Natasha Barheida

MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

La creación mexicana desdibujará en Surge Madrid en Otoño los límites entre la música, la danza y el teatro en la sección Conexión México de la mano de las artistas del país norteamericano Natalia Gómez y Natasha Barheida, a las que se sumará la costarricense afincada en España Lucía Marote, quien estrenará su nueva propuesta a ambos lados del Atlántico bajo el amparo de esta iniciativa de ida y vuelta.

En concreto, del 11 al 14 de octubre se sucederán en la capital de España las propuestas de la sección Conexión México, que se completarán con la presencia en suelo mexicano de Marote el próximo mes de abril.

En concreto, la Casa de México en España (miércoles 11 a las 14.00 horas) y Espacio Tarambana (jueves 12 a las 20.00) acogerán 'Cosas inútiles', propuesta del proyecto ANAN tras el que se esconde Natalia Gómez, quien participa también de la otra de las propuestas mexicanas en Surge Madrid, 'Se suponía que este era el futuro', de Natasha Barheida.

Esta pieza podrá verse los días 13 y 14 de octubre a las 21.00 horas en el Teatro Pradillo, a lo que se suma el estreno de '(des) aparecer', de Lucía Marote, los días 28 y 29 en Réplika Teatro.

Marota, quien acudirá a México con esta obra en abril, representará uno de sus solos en la escena, 'El pie', el 11 de octubre a las 13.30 en la Casa de México, una función con entrada libre hasta completar aforo, como ocurrirá también con las dos representaciones de 'Cosas inútiles'.

En declaraciones a Europa Press, Natasha Barheida ha subrayado la "flexibilidad" que caracteriza a su obra a la hora de adaptarse al espacio, algo que a su vez la condiciona. La creadora mexicana ha indicado, además, que se trata de una propuesta "muy participativa" con el público.

'Se suponía que éste era el futuro' es un compendio de viñetas que usa texto, video, coreografía y música en vivo para crear múltiples historias, espacios y temporalidades conviviendo juntas en una pieza de 55 minutos.

Durante la pieza, las 'performers' --Natasha Barhedia, Natalia Gómez y Julia Croft-- realizan una serie de acciones que conectan la experiencia personal con la narrativa colectiva, las imágenes de los medios masivos con la historia individual, filtradas por el estado de sus cuerpos. En la construcción de la expectativa, prometen lo que sucederá, combinando ficción y realidad como formas legítimas de la historia. Al final, las memorias de lo que acaba de suceder son presentadas como anunciaciones situadas de una experiencia colectiva.

El desarrollo de la pieza, bajo el nombre 'Se suponía que este era el futuro', comenzó en la ciudad de Nueva York en 2015, donde se presentó como una pieza de 10 minutos en el Martha Graham Studio, como parte de una serie de piezas curadas por la SITI Company de Anne Boggart.

La pieza continuó su desarrollo en 2016 gracias a una residencia en colaboración con el Museo Raúl Anguiano y el Encuentro de Arte Escénico EINCE. La Fundación de Apoyo a las Artes BBVA Bancomer becó la producción del proyecto, que se presentó como pieza completa en el Laboratorio de Arte y Variedades LARVA, en la ciudad de Guadalajara (México) en noviembre de 2017 y 2018.

En 2021 se integró la bailarina y música Natalia Gómez a la nueva versión del proyecto, presentada en el Encuentro Nacional de Danza en Ciudad de México. También se sumaron al proyecto Miguel Mesa al frente del espacio sonoro y la creadora audiovisual Dalia Huerta.

Hitos como la caída del Muro de Berlín o la polémica presencia de las hermanas Kardashian en la Gala del Museo Metropolitano de Nueva York, el MET se cuelan en esta historia que juega con la cultura pop y la historia oficial.

Barhedia se ha felicitado por la incipiente presencia de artistas mexicanos en España gracias al trabajo de organismos como el Centro Cultural de España en México o la Casa de México en España, al tiempo que ha defendido el momento de "efervescencia cultural" que vive su país, en el que, no obstante, los creadores "todavía tienen que dar la batalla" para abrir los espacios culturales a formatos "más híbridos" como la performance.

Afincada en el estado de Jalisco, la artista defiende la posibilidad que residir fuera de la megalópolis mexicana brinda a la hora de "poder apreciar los procesos y alargarlos sin esa prisa".

Por otro lado, ANAN es un proyecto de música electrónica, ambiente y dark pop "siempre cambiante e impredecible" que ha pasado por festivales y mercados como The Gathering Festival en Israel, el Fest Quimera y el Fimpro en México, el SIM Sao Paulo en Brasil, la Folk Alliance International en Estados Unidos o el Circulart en Colombia, entre otros.

También ha compuesto música para danza y teatro en México, así como la banda sonora de las películas 'Polvo de gallo' (2020) y 'La revuelta' (2021). Actualmente trabaja en la composición de la música de dos proyectos de cine en México y Alemania.

CONEXIÓN MÉXICO

Dentro de ese camino de ida y vuelta que supone 'Conexión México', la artista Lucía Marote, habitual ya en Surge Madrid, viajará al país norteamericano previsiblemente en abril para mostrar su propuesta '(des) aparecer', que también podrá verse en Réplika Teatro los días 28 y 29 de octubre.

Tras trabajar en varias propuestas grupales con media docente de artistas en el escenario, Marote regresa al formato en solitario sobre las tablas, una "llamada" a "volver a contactar" con lo que la mueve, según reconoce en declaraciones a Europa Press.

Así, en '(des) aparecer', la creadora juega con la idea de "estar cayendo sin terminar de caer" y entregarse a la caída "sin dar por sentado" que todo terminará en el suelo.

Desde esa premisa, la obra "ha viajado lejos", explica su creadora, quien en juega en su propuesta con lo virtual y las "viejas nuevas tecnologías" puestas en escena, transformando la danza y el teatro en una suerte de película en la que el espacio contribuye a la estética de la obra.

'El pie', por su parte, supone revisitar la primera propuesta con Lucía Morate en solitario sobre el escenario, una coreografía de 15 minutos de duración que se estrenó en 2012 y por el que, con varios premios a la espalda, la artista siente "mucho cariño".

Como reconoce, partió de un cuento muy breve escrito por su hermano, Andrés Marote, que hizo surgir en ella la idea de 'El pie' en un momento creativo en el que se encontraba "bloqueada". "Llevarlo al cuerpo me sorprendió bastante, fue algo muy bonito, raro e impredecible", explica.

Tras más de una década desde su estreno, Lucía Marote reconoce que ahora aborda la obra "con más tranquilidad" y le permite "quitarse más de en medio" como intérprete y dejarse llevar.